martes, 5 de febrero de 2019

Macarrones con chorizo y crema de queso-Versionando a Gipsy Chef


Para el reto de enero, las chicas de Cooking the Chef han elegido un chef que podría denominarse como peculiar.

Pablo Albuerne, Gipsy Chef, se define a sí mismo como canalla, atrevido y rebelde. Asturiano de nacimiento y con estudios de fotografía, comenzó en la cocina con Santi Santamaría, pero pronto viró hacia una cocina sin reglas, sin normas y sin jerarquías de ningún tipo. De hecho, en su canal de vídeos de youtube, ha demostrado que para cocinar, a veces no hace falta ni siquiera una cocina.
Gracias a sus vídeos, que van dirigidos a gente joven, con poca idea de cocina, pero que aspira a comer bien, con pocos ingredientes, dedicando poco tiempo a cocinar y con menaje que cualquiera puede tener en casa.

Y la receta elegida ha sido los macarrones con chorizo y crema de queso, deliciosos y sorprendentes a la hora de cocinarlos. Receta fácil, sencilla y resultona. Vamos, un palazo de pasta listo en media hora. Y ahora vamos con la receta.

Ingredientes:

300 g pasta
200 g chorizo en dados
media cebolla
3 cucharadas de tomate concentrado
125 g mozarella fresca
100  g queso curado
aceite, sal y pimienta

Elaboración:

En primer lugar vamos a preparar la crema de queso, que es sencillísima de hacer.
Ponemos en un bote de cristal una bola de mozarella troceada, el queso curado, también en trozos, un poco del agua del queso mozarella, aceite y pimienta.



Lo batimos bien hasta que la mezcla esté homogénea, si hace falta, le añadimos un poco mas del líquido de la mozarella, y reservamos.


Y ahora vamos a preparar los macarrones. En una olla sin aceite ponemos a dorar la cebolla en cuadraditos, y cuando esté lista, añadimos el chorizo en dados. Ponemos a fuego media y dejamos cocinar unos 5 minutos.




Incorporamos las dos cucharadas de tomate concentrado y dejamos cocinar un par de minutos a fuego fuerte.


Añadimos la pasta cruda y damos unas vueltas a fuego fuerte.


Añadimos ahora agua  caliente, la misma cantidad que de pasta, y dejamos cocer a fuego medio el tiempo que el paquete de pasta nos indique para que esta quede al dente.



Una vez pasado ese tiempo, apartamos del fuego, y servimos en un plato. Añadimos un par de cucharadas de la crema de queso que habíamos preparado con anterioridad. Mezclamos los macarrones con el queso, de forma que se funda un poco y a comer.




La verdad es que es un plato rápido, sencillo y resultón. Ha sido un descubrimiento esta forma de cocinar la pasta, ya que al cocerla en la salsa, los sabores son mucho más intensos. Seguiremos de cerca a este cocinero ya que su forma de cocinar nos ha gustado. Y si queréis ver lo que mis compañeros de reto han elaborado, solo tenéis que pinchar AQUÍ. Nos vemos en febrero con chef internacional y espero que sencillito.

miércoles, 30 de enero de 2019

Magdalenas de almendra



Esta semana os traigo la merienda que tomamos el viernes por la tarde, justo antes de representar la obra "Mary Poppins" con el grupo de teatro NLM  de la Escuela Oficial de Idiomas de Almería, actividad organizada por el departamento de Inglés. Aunque esté mal decirlo, fue un éxito absoluto, incluso hubo gente que no pudo entrar, con lo que probablemente volveremos a representar en mayo.
Y ahora vamos con esta receta, que a pesar de que lleva mezcla de harina de trigo y de almendra, se podría  hacer solo con harina de almendra, no quedarían tan esponjosas, pero serian aptas para celiacos y quedarían también muy ricas.

Ingredientes:

3 huevos
175 g azúcar
150 g harina trigo
100 g harina de almendra
80 ml aceite de grasos
100 ml kéfir o yogurt natural
12 g impulsor
almendras laminadas y azúcar glas para adornar



Elaboración:

En primer lugar ponemos en la batidora los huevos con el azúcar y batimos bien hasta montar.
Incorporamos el aceite y seguimos batiendo, ya velocidad mas baja. Añadimos el kéfir o yogurt natural y mezclamos bien.
Incorporamos las harinas y el impulsor, batiendo hasta homogeneizar la mezcla.
Precalentamos el horno a 170ºC y preparamos una bandeja de magdalenas con las cápsulas de papel. Rellenamos hasta 2/3 de su capacidad y espolvoreamos por encima con las almendras laminadas.



Horneamos unos 20 minutos ( como siempre, según los hornos) y sacamos a enfriar sobre una rejilla.


Espolvoreamos con azúcar glas y ponemos en una bandeja para servir. En mi caso, no me dio opción a poner sobre la bandeja ya que fue hacerlas y salir pitando para la representación. 



Espero que os haya gustado la receta de hoy y os animéis a hacerla para este fin de semana, que se presenta frío y lluvioso. Hasta la próxima.

jueves, 24 de enero de 2019

Mojicones de mascarpone y naranja


Después del reto de diciembre, he tenido un periodo de bastante lío que me ha impedido publicar, pero no elaborar, ya que hay que aprovechar el frío para encender el horno. Esta semana os traigo unos mojicones de mascarpone y naranja, tiernos y muy esponjosos, y además, fáciles de hacer. Aguantan bastante bien en una caja de lata, unos 4-5 días, y se pueden congelar, con lo que podéis hacer mas cantidad y vais sacando conforme os las vayáis comiendo, y así,siempre tendréis dulces caseros para los desayunos. Aunque después de las navidades, hay que cuidarse un poco y dejar las tentaciones para los fines de semana.
Y ahora vamos con la elaboración.

Ingredientes:

100 g mantequilla fundida y fría
150 g queso mascarpone
3 huevos
75 ml zumo de naranja
150 g azúcar
ralladura de naranja
200 g harina
15 g impulsor

Elaboración:

En primer lugar, fundimos la mantequilla al microondas, bien tapada para que no salte en el interior del horno, y dejamos templar.
En el bol de la batidora ponemos los huevos con el azúcar y montamos hasta doblar su tamaño.
Incorporamos el queso y la mantequilla fundida y mezclamos bien.
Añadimos la ralladura de naranja y el zumo.
Incorporamos la harina con el impulsor y homogeneizamos la batida de bizcocho.
Precalentamos el horno a 170ºC y preparamos una bandeja para magdalenas, donde pondremos las cápsulas para los mojicones. Yo he usado unas cápsulas de cartón, especiales para horno, que son mayores y mas altas que las cápsulas de las magdalenas normales. 
Llenamos con ayuda de una cuchara hasta 2/3 de su capacidad y ponemos al horno unos 20-25 minutos, hasta que estén doradas. 
Las sacamos del horno y cuando estén frías, espolvoreamos con azúcar glas. Y ya están listas para comer. 



Como veis, es una elaboración muy sencilla pero de lo más lucida. Quedan muy bien para poner en un desayuno un poco especial, así que no dudéis en poneros manos a la obra, y prepararlas para el fin de semana. Hasta la próxima.

sábado, 5 de enero de 2019

Zebra Cake-Versionando a Donal Shekan


Comenzamos el año con la receta para el reto de diciembre de las chicas de Cooking the Chef, donde vamos a versionar platos del chef irlandés Donal Shekan, al que no conocía, pero que me ha encantado, porque tiene unos platos sencillos y vistosos, como este Zebra Cake.

Donal Shekan, nació en Irlanda en 1986, y es bien conocido en su país de origen gracias a sus apariciones en la televisión irlandesa tanto presentando programas de cocina como por su actividad como cantante. Es un chef sin formación específica, pero su dedicación y su interés por la cocina lo han convertido en un referente en la nueva cocina irlandesa. Ha sido jurado de diferentes programas de cocina, y colabora con Jamie Oliver en su canal de youtube. Comenzó con un blog de cocina que dio lugar a un libro basado en las recetas de este blog y de ahí, hasta ahora. La receta que os traigo hoy, que es muy fácil pero muy vistosa, la he sacado de su web, la cual podéis visitar si pincháis AQUÍ.

Y ahora vamos con la receta.

Ingredientes:

350 g harina
45 g impulsor
50 g cacao puro
250 g azúcar moreno
200 ml aceite girasol
200 ml leche
4 huevos
vainilla

Elaboración:

En primer lugar ponemos los huevos con el azúcar y batimos hasta que estén bien montados.
A continuación añadimos el aceite, la leche y la vainilla y mezclamos bien. 
Tamizamos la harina junto al impulsor y la incorporamos la mezcla anterior. Batimos bien y pesamos la cantidad de batida de bizcocho.


Separamos la masa en dos boles y a uno de ellos incorporamos el cacao, mezclando bien.



Preparamos un molde de unos 25 cm de diámetro, lo engrasamos y cubrimos el fondo con papel vegetal.


A continuación y con ayuda de unas cucharas de servir helado, ponemos una cucharada de masa blanca (sin cacao) en el centro del molde. Después una de masa de cacao en el centro de la anterior.


Seguimos distribuyendo las diferentes masas, una sobre el centro de la anterior hasta terminar con las dos masas.


De esa manera, al hornearse, se quedará por capas verticales.
Precalentamos el horno a 170ºC y horneamos unos 20 minutos a esta temperatura, bajando a unos 150ºC transcurrido este tiempo y ya dejamos hornear hasta que esté cocido del todo.


Cuando esté templado, desmoldamos y dejamos enfriar antes de cubrir con azúcar glas.


Y aquí la foto del corte, donde se observa que el nombre de Zebra Cake le viene que ni pintado. Y es tan bonito el corte que bien merece la pena el trabajo para distribuir la batida de bizcocho en el molde. 
Espero que os guste esta primera receta de 2019, que espero que sea un año pleno de felicidad y salud para todos. 
Y se me olvidaba lo mas importante, si queréis ver las recetas de mis compañeros de reto, solo tenéis que pinchar AQUÍ. Nos vemos en enero con chef español. Hasta la próxima. 

domingo, 9 de diciembre de 2018

Galletas craqueladas de Navidad


Ya ha empezado diciembre y con el mes, empezamos con la elaboración de dulces navideños. A los roscos de anís de hace unos 15 días, se han unido los roscos de vino y las hojaldrinas, que elaboramos todos los años y las galletas craqueladas de Navidad, que ha sido el primer año que las hemos preparado. Son unas galletas muy navideñas, sobre todo por el color, rojo y blanco, como una bola de árbol de Navidad. Son unas galletas inspiradas en los bizcochos red velvet, de hecho los ingredientes son los del bizcocho, pero con algunas modificaciones para que se nos quede una masa fácil de manejar a la hora de hacer las bolas.
Aunque aún quedan un par de semanas para las fiestas navideñas, hay elaboraciones que se pueden hacer con antelación, y así no nos pillará el toro. Siempre dejo para cuando se van acercando las fiestas la elaboración del panettone y del pandoro, y como no, la del roscón, que se empieza sobre el 4 de enero, para ir haciendo pruebas antes del da 6, que ya se terminan las elaboraciones y se da paso al periodo de descanso antes de comenzar con los dulces de carnaval y de Semana Santa. Vamos, que casi ni hay descanso. Y ahora vamos con la elaboración.

Ingredientes:

250 g harina
2 huevos
120 g mantequilla
150 g azúcar
20g cacao puro
5 g impulsor
2 cucharadas de kéfir
colorante rojo en pasta
vainilla

Elaboración:

En primer lugar mezclamos bien todos los líquidos. En un bol ponemos los sólidos y mezclamos bien. Vamos añadiendo los sólidos a la mezcla de líquidos de poco en poco, amasando en la batidora con la pala. Vamos incorporando los sólidos hasta terminar con ellos y seguimos amasando hasta que tengamos una masa que no se pegue a las manos. 
Sacamos del bol y pasamos a la nevera y dejamos refrigerar unas 2 o 3 horas.


Una vez refrigerada la masa, preparamos una bandeja de horno con papel vegetal y vamos haciendo porciones de masa de unos 30-35 g. Precalentamos el horno a 170ºC.
Hacemos bolas con estas porciones y las pasamos por azúcar glas, que previamente hemos tamizado. Las rebozamos bien para que se queden cubiertas de azúcar. Las ponemos en la bandeja y las metemos en el horno. 




Las horneamos unos 20 minutos, y mientras se hornean se va cuarteando el azúcar, es por esta razón que hay que rebozarlas bien en azúcar y no demorarse a la hora de meterlas en el horno.

Una vez horneadas, las sacamos del horno y dejamos templar antes de pasar a una bandeja. Hay que dejar que se enfríen del todo antes de guardarlas.


Como veis, el craquelado queda muy bonito, y al ser de color rojo, el contraste con el blanco del azúcar queda muy navideño.


Como veis, no son nada difíciles de hacer y quedan preciosas y muy ricas. Son unas galletas como abizcochadas, no son duras y podéis guardarlas en una caja de lata y duran mucho tiempo. Aunque son tan deliciosas que no os duraran mucho. Además, podéis hacerlas con los niños y en diferentes colores, como el verde que también es muy navideño. Hasta la próxima.

jueves, 22 de noviembre de 2018

Papas con choco


Hoy os traigo un guiso tradicional de la zona oeste de Andalucía, que es muy fácil de hacer y que ahora que hace bastante frío, por lo menos esta semana, se agradece un plato calentito como este.
En la parte occidental de Andalucía a este cefalópodo, de cuerpo redondeado, patas cortas y carne gruesa se le conoce como choco, pero en la parte oriental de donde somos nosotros, lo conocemos como jibia y ahora estamos en temporada. Los que empiezan a llegar a los mercados no son muy grandes, pero son bastante gustosos y hacen unos guisos la mar de ricos. 
Y ahora vamos con la receta.

Ingredientes:

1 jibia de unos 750 g limpia y troceada
8 patatas medianas
1 cebolla
2 ajos
1 pimiento rojo
1 tomate
100 guisantes
laurel
200 ml vino blanco
1 l caldo de pescado (si  es casero mejor)
Azafrán
Aceite y sal

Elaboración:

En primer lugar, cortamos la cebolla en dados pequeños, rallamos los dientes de ajo y cortamos el pimiento también en cubos pequeños. Los ponemos todo en una olla con aceite y rehogamos.


A continuación, rallamos el tomate y lo añadimos, dejando hacer bien el sofrito, que va a ser a base de nuestro guiso.


Una vez esté listo el sofrito, añadimos la jibia cortada en trozos, y mareamos, para añadir a continuación los 200 ml de vino blanco, dejando cocinar unos 10-15 minutos. En este punto, añadimos el laurel, el caldo de pescado y el azafrán o colorante, y dejamos cocinar otros 15  minutos, para conseguir que la jibia se quede bien tierna.


Una vez casi cocida la jibia, añadimos las patatas en trozos irregulares y los guisantes y cocinamos hasta que las patatas se queden tiernas.



Y ya esta listo este pedazo de plato, que se hace en menos de una hora y que calentito nos reconforta en estos días de frío otoñal.



Espero que os haya gustado y que os animéis a elaborar. No se puede congelar, por las patatas, pero antes de añadirle estas, la base con la jibia y demás si se puede congelar y sacar para añadir solo el caldo y las patatas, y terminar de cocinar. Hasta la próxima.

lunes, 19 de noviembre de 2018

Roscos de anís


Ya estamos acercándonos a las fechas navideñas y  debemos empezar a pensar en laborar dulces típicos de estas fiestas. Y como hay que ir haciendo pruebas, yo he empezado por los roscos de anís al horno, que se hacen de forma muy parecida a los roscos de vino; si pincháis AQUÍ podéis acceder a la receta.
Son unos roscos muy sencillos de hacer y que además duran mucho tiempo. Solo hay que tener precaución a la hora de manipularos ya horneados, porque son muy frágiles y se rompen con facilidad.
Y ahora vamos con la receta.

Ingredientes:

500 g harina
225 ml aceite oliva 
120 ml anís dulce
ralladura de limón
5 g matalahuva
azúcar para rebozar

Elaboración:

En primer lugar calentamos el aceite de oliva sin que llegue a humear y fuera del fuego le añadimos la matalahuva y dejamos infusionar hasta que el aceite se enfríe.


A continuación, pasamos a una fuente o al bol de la amasadora, el aceite con la matalahuva (si no queréis encontrar estas pequeñas semillas, podéis colarlo), el anís, la ralladura de limón y la mitad de la harina y comenzamos a amasar.



Una vez integrada la mitad de la harina, incorporamos el resto y amasamos hasta que tengamos una masa que se despegue de las manos, pero que no esté dura.
Dejamos reposar la masa unos 20-30 minutos y procedemos a elaborar los roscos. 
Tomamos porciones de unos 30 g y ponemos en un plato.


Hacemos bolas con las porciones de masa y les hacemos un agujerito en medio. Y vamos poniendo en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Hacemos todos los roscos antes de comenzar con el horneado.


Precalentamos el horno a 180ºC y horneamos unos 25 minutos. Estos roscos no se doran, se quedan blanquitos, así que tenéis que dejar  ese tiempo para que estén bien cocidos.
Una vez fuera del horno, se pasan por azúcar, ya que por si no os habíais dado cuenta, no llevan nada de azúcar en la masa.
Una vez emborrizados, se pasan a un plato y se dejan enfriar del todo antes de guardar en una caja de lata, donde se conservan como recien hechos mas de un mes. Aunque están tan ricos, que  dificilmente superarán la semana.




Ya podéis empezar con estas elaboraciones prenavideñas, ya que siempre es bueno ir haciendo pruebas para ver que es lo que mas gusta en casa. Espero que os haya gustado y hasta la próxima.