domingo, 15 de octubre de 2017

Pineapple Chicken Afritada-Cocinas del mundo en Filipinas


Este mes de octubre hemos viajado hasta un país del sudeste asiático, Filipinas. Este país, fue hasta finales del siglo XIX una colonia española, y tras la guerra del 98, fue cedido por parte de España, como colonia a EEUU. Los siglos de ocupación han dado lugar a un país con una gran influencia hispana en diversos aspectos, tales como la cultura, la religión y lo que a nosotros nos interesa, la gastronomía, en la que podemos encontrar desde platos de lechón al estilo castellano, hasta arroces muy similares a la paella valenciana.
Como ocurre en la mayoría de los países asiáticos, uno de los principales ingredientes es el arroz, que se consume desde cocido, hasta cocinado con diferentes salsas y condimentos. También se consumen frutas y verduras de hoja verde y carne de ave, cerdo y res, así como diferentes variedades de pescado. Todo ello condimentado con salsas, entre la que podemos destacar, la salsa de soja.
El plato que traigo al reto de Cocinas del Mundo del mes de octubre es un guiso de pollo, que se elabora de forma muy sencilla, con bastantes verduras y que es muy sabroso como plato único acompañado por una ensalada y un poco de arroz.


Y ahora vamos con la elaboración.

Ingredientes:

8 muslos de pollo
1 patata grande
1 zanahoria grande
1 pimiento verde
2 ajos
1 cebolla
400 g tomate triturado
400 g piña en su jugo
2 cucharadas de salsa de soja
3 hojas de laurel
150 g guisantes
aceite y sal
agua (si hiciera falta)

Elaboración:


Pelamos y cortamos en trozos grandes la patata y la zanahoria. Cortamos el pimiento en juliana.
En una sartén ponemos un poco de aceite y mareamos la patata unos 2 minutos, añadimos las zanahorias y a continuación, los pimientos.
Salteamos unos 5 minutos, y sacamos de la sartén, reservando hasta el momento de usarlos de nuevo.
Cortamos los ajos y la cebolla en dados pequeños y sofreímos en la sartén. Cuando estén bien pochados, añadimos el pollo y sellamos bien por todas partes.
Añadimos el tomate triturado, el jugo de la piña, la salsa de soja y el laurel y dejamos que rompa a hervir. Una vez que hierva, bajamos el fuego y dejamos a fuego lento unos 20 minutos. Si vemos que se queda seco, añadimos un poco de agua templada.
Una vez pasados esos 20 minutos, añadimos la piña en dados, los guisantes y la verdura que habíamos apartado con anterioridad. Dejamos cocinar otros 15 minutos, y rectificamos de sal.
Una vez terminado, ya podemos degustarlo. Está muy muy rico, y a pesar del color, oscuro por la salsa de soja, no tiene sabores extraños, todo lo contrario. El pollo queda muy tierno, y en conjunto, es muy agradable de tomar.


Espero que os haya gustado este plato filipino, y que os animéis a hacerlo. Hasta el próximo destino.