martes, 8 de agosto de 2017

Galletas de avena y fruta


Después de un mes sin publicar y a pesar del calor que esta haciendo, no he podido resistirme y he tenido que encender el horno para preparar estas galletas que son una receta de las monjas. Son muy parecidas a unas que compramos en Galicia, donde hemos estado de vacaciones haciendo el Camino de Santiago, por la ruta portuguesa, partiendo desde Tui y recorriendo el maravilloso paisaje gallego por la costa hasta llegar a Santiago de Compostela. Durante esos días de vacaciones, hemos andado un montón, una media de 24 Km diarios y también hemos probado los suculentos manjares que nos ofrece la maravillosa tierra gallega. Y de entre los dulces que hemos probado, que no han sido tantos, tengo que destacar estas galletas con fruta escarchada que están muy ricas y son muy fáciles de hacer. Yo las he tuneado un poco, ya que he sustituido parte de la harina de trigo por harina de avena que ahora es fácil de encontrar en Mercadona. Espero coger la racha y no fallar en este mes, pero no prometo nada, que hace mucho calor y hay pocas ganas de elaborar dulces.

Y ahora vamos con la receta que es muy sencilla y además muy sana ya que estas galletas están elaboradas con aceite de oliva suave.

Ingredientes:

125 g de panilla o azúcar moreno
50 g de aceite de oliva sabor suave
1 huevo
100 g harina de trigo
70 g harina de avena
5 g impulsor químico
100 g fruta escarchada en trocitos (yo use calabaza y naranja)


Elaboración:

Ponemos en un bol la panela (es un azúcar moreno con un sabor muy rico que puedes encontrar en Mercadona), el huevo y el aceite y mezclamos bien con una varilla.



Tamizamos las harinas y el impulsor y mezclamos bien con ayuda de una cuchara. Queda una masa un poco pegajosa. Añadimos la fruta cortada pequeña y mezclamos bien.




Preparamos un trozo de papel film y ponemos la masa sobre el, envolviéndola y guardándola en frío al menos 1 hora,  ya que hace mucho calor. Se podría guardar hasta 24 horas en la nevera antes de utilizarla.


Preparamos una bandeja de hornear cubierta con papel vegetal y hacemos bolitas de unos 25-30 g, colocándolas en la bandeja un poco separadas entre si. Podemos coger un poco de harina en las manos para que no se nos pegue la masa. Una vez en la bandeja, las aplastamos ligeramente con los dedos.


Precalentamos el horno a 180ºC y las horneamos unos 13-15 minutos. Se doraran por los filos y se abrirán un poco por la superficie.


Una vez fuera del horno, dejar templar y pasar a una bandeja para enfriar del todo. No son muy crujientes por el tipo de azúcar que llevan, pero están muy ricas y la panela les confiere un sabor como a azúcar tostado muy peculiar. En casa hemos empezado a usarlo en los bizcochos y dulces, y a todos nos encanta el sabor tan peculiar y el color tan dorado que aporta a las elaboraciones.





Espero que os guste y a ver si me animo y sigo este mes colgando un post cada semana. Aun tengo en el tintero algunas recetas para la repesca de Cooking the Chef, que espero elaborar a lo largo de este mes. Hasta la próxima.