domingo, 17 de junio de 2018

Trid de pollo de corral-Cocinas del Mundo en Marruecos



En el reto de este mes de junio con las chicas de Cocinas del Mundo hemos viajado hasta Marruecos, país  vecino, solo nos separa un estrecho, pero a veces gran desconocido. Sin embargo, muchas de sus recetas, adaptadas a nuestra cocina, están muy enraizadas en nuestras costumbres.



Y no solo habla de cuscus o de tajine, hablo de recetas ancestrales como el turrón, o diversas ensaladas de verduras asadas.
La cocina de Marruecos suele basarse en cuatro platos básicos, el cuscús (elaborado con sémola de trigo) y que participa en muchos platos marroquíes, la bastela denominada también 'pastilla' o 'bastilla', el cordero y un guiso elaborado con carne de pollo, limones encurtidos y aceitunas. 
La cocina marroquí comparte muchos elementos en común con la cocina mediterránea y por esta razón abundan las verduras, siendo una de las mas usadas, la berenjena.  Las ensaladas pueden ser taktouka, de verduras cocidas, o con hojas de lechuga frescas y aliñadas. Una de las ensaladas más populares se elabora con tomates, cebollas y atún. Entre las frutas se encuentran los cítricos, destacando los limones (forman parte de un ingrediente muy marroquí como son los limones encurtidos). Los frutos secos, en especial los dátiles, siendo Marruecos es uno de los grandes productores de frutas de la zona mediterránea. La cocina marroquí emplea también diversas preparaciones de aceitunas, en platos como el meslalla, como en ingredientes de algunos tajines, en ensaladas. Se emplea el aceite de oliva aunque en algunas zonas del sur se suele emplear el aceite extraído de las nueces del argán.
Las especias se emplean en la cocina marroquí de manera casi extensiva e intensiva. Mientras algunas especias son productos de importación, otros ingredientes tales como la menta, las olivas de Meknes, las naranjas y los limones de Fez proceden de los cultivos locales. Se ofrecen las especias en los zocos.
Marruecos es el país de las especias, siendo las más comunes en los platos marroquís la canela, el comino, la cúrcuma, el jengibre o la pimienta negra). Se emplean también mezclas de especias realizadas por los comerciantes y denominadas Ras al hanut.  La cantidad de especias utilizadas para esta mezcla es muy diversa y se menciona desde quince hasta treinta y cuatro especias, el conjunto suele ser de color rojo o amarillo (dependiendo de los componentes). 
Y ahora vamos a proceder a la explicación de este trid de pollo de corral, que yo he customizado un poco, añadiendo algunas frutas secas en la salsa.

Ingredientes:

4 contramuslos de pollo de corral deshuesados
2 cebollas
azafrán
1 cucharada de Ras el Hanut
1 l de caldo
orejones, ciruelas pasas y pasas

Elaboración:


En primer lugar troceamos la cebolla en juliana y la ponemos a pochar en una olla. Como ya sabéis, yo utilizo la olla de hierro fundido. Una vez este bien blandita, incorporamos el pollo, en mi caso he utilizado contramuslos limpios, pero podéis utilizar un pollo troceado.
Doramos el pollo y añadimos el azafrán y el ras el hanut. Mezclamos bien y añadimos el caldo de pollo caliente. Dejamos que rompa a hervir y ponemos a fuego medio hasta que el pollo este tierno y la salsa se haya reducido como a la mitad.
Añadimos las ciruelas pasas y los orejones y dejamos unos 5-10  minutos mas.

Apartamos del fuego y preparamos las trides que son una especie de pan plano elaborado con 200 g de harina, 120 ml de agua, sal y un poco de aceite de oliva. 
Mezclamos los ingredientes en un bol y dejamos reposar unos 30 minutos.
Hacemos bolas y estiramos con un rodillo. Calentamos una sartén sin grasa y cocemos las trides.




Ponemos las trides troceadas en una fuente, ponemos el pollo por encima y rociamos con la salsa, y ya a comer.




Y este es el delicioso plato que hemos traído de nuestro viaje culinario a Marruecos. Espero que os guste tanto como a nosotros y nos vemos en el próximo destino. Hasta la próxima.