lunes, 11 de junio de 2018

Clafoutis de cerezas


Hoy os traigo un postre delicioso y además de temporada, un clafouti de cerezas. El clafouti es un pastel francés elaborado con cerezas y cubierto con una masa líquida que se hace con huevos, leche, harina y azúcar. En mi caso he querido elaborar un clafouti vegano y apto para celíacos, por lo que no he añadido ni huevos ni leche y ni harina de trigo.
Se sirve frío con una bola de helado de vainilla, ya que no es muy dulce. Yo lo he hecho con harina de maíz ( maicena) y con leche de soja, pero se puede elaborar con harina de arroz y cualquier bebida vegetal que consumáis en casa.

Ingredientes:

300 g cerezas deshuesadas 
70 g maicena
50 g azúcar
10 g impulsor
150 ml leche de soja
vainilla

Elaboración:

En primer lugar lavamos bien las cerezas y con ayuda de una horquilla de moño nueva las deshuesamos con cuidado. Da igual que se rompan un poco, pero tampoco queremos hacer un puré de cerezas. Esta es la parte mas complicada, pero con paciencia, al final conseguimos las cerezas deshuesadas.
Ponemos las cerezas en una fuente engrasada y hacemos las masa.
En un bol ponemos todos los ingredientes y lo mezclamos bien  con ayuda de unas varillas.


Vertemos la masa sobre las cerezas y precalentamos el horno a 170ºC. Horneamos el clafouti unos 25-30 minutos, cuidando que no se nos queme la superficie.
Una vez horneado el pastel, lo sacamos del horno y dejamos enfriar antes de pasar a la nevera. Este pastel no se desmolda, se va cortando en porciones y se sirve con una bola de helado de vainilla.




También puede elaborarse con frutos rojos como arándanos, frambuesas o moras. Esta delicioso y es super fácil. Y con las cerezas de temporada ya no tenemos excusa para no prepararlo. Espero que os haya gustado y hasta la próxima.

martes, 5 de junio de 2018

Noddles de calabacín y zanahoria a mi manera


Un mes mas volvemos con las chicas de Cooking the Chef y con un chef nacional, que al ser de los últimos del curso suele ser mas sencillo, Elena Arzak, de la que me ha costado encontrar una receta adecuada a mi nivel, pero finalmente, busca que te busca, encontré esta receta tan sencilla de noddles vegetales, que esta deliciosa y además es facilita.

Elena Arzak tiene una larga tradición familiar gastronómica, que se remonta hasta sus bisabuelos, quienes ya tenían una taberna y casa de comidas. Siempre tuvo clara su vocación gastronómica, por lo que al finalizar sus estudios de bachiller, comenzó su formación en diferentes escuelas de hostelería, tanto nacionales como internacionales. Después continuó con su formacion, realizando diferentes stages en restaurantes de reconocido prestigio tanto en España como en Europa.
Actualmente dirige el Restaurante Arzak con su padre. La historia del Restaurante se remonta a finales del siglo XIX,  cuando sus bisabuelos establecieron una bodega de vinos y taberna en el pueblo de Alza. Siguió siendo taberna hasta que empezaron a regentarla sus abuelos, que la convirtieron en casa de comidas. 
Su madre entró a formar parte del restaurante familiar en 1967, aportando innumerables mejoras tanto en el servicio de sala como en el estilismo y la decoración de la misma, mientras que su padre evolucionaba dentro de la gastronomía vasca hasta crear su propia cocina.
A mediados los años 70 comienzan a llegar los premios y reconocimientos que convierten al Restaurante Arzak en un referente de la gastronomía nacional e internacional.
En el restaurante se dedica un gran esfuerzo a la investigación culinaria y tanto Elena como su padre dirigen un equipo con el que intentan descubrir nuevos secretos para aportarlos a su gastronomía. Este equipo es el responsable de que el Restaurante Arzak se haya convertido en un referente a nivel mundial. El laboratorio intenta encontrar un punto de equilibrio entre vanguardia y tradición, disponiendo de las más modernas instalaciones, así como de un Banco de Sabores con más de 1.000 productos e ingredientes con los que investigar e innovar.

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Y ahora vamos con nuestra elaboración.

Ingredientes:

2 calabacines
4 zanahorias
300 g contramuslo de pollo limpio y deshuesado
100 g cacahuetes tostados
30 ml aceite de sésamo
salsa teriyaki


Elaboración:

Lavamos las verduras y las hacemos láminas con una mandolina o con un pelador.
Cortamos el pollo en dados. A mi me gusta macerarlo en el aceite de sésamo y la salsa unas 2-3 horas.
Ponemos un wok o una olla al fuego y ponemos el pollo macerado y los líquidos que haya soltado.
Una vez que se dore ligeramente, añadimos la zanahoria y salteamos. Cuando esté a medio hacer, incorporamos el calabacín y los cacahuetes. 
Saltear todo hasta que las verduras estén ligeramente al dente. Rectificamos de sal y servimos. Podemos añadir mas salsa teriaki o de soja suave.




Es un plato muy sencillo de elaborar y muy rápido. Además no es pesado y para estas fechas que se acercan, es un plato muy apetecible. Si queréis ver los platos del resto de mis compañeros de reto solo tenéis que pinchar AQUÍ. Espero que os haya gustado y nos vemos la próxima.

lunes, 4 de junio de 2018

Pan Hokkaido sin amasado


Esta receta de pan sin amasado os va a gustar un montón porque es muy sencilla de elaborar, no hay que tener especial cuidado con la masa, no se necesita una amasadora, se hace en un bol mezclando los ingredientes con ayuda de una cuchara y el resultado final es un pan no muy dulce, estilo pan de leche con poca grasa y con la única particularidad de que es necesario comenzarlo la noche anterior. 

Ingredientes:

25 g harina (masa de arranque)
180 ml leche (masa de arranque)
masa de arranque
150 ml leche
25 g levadura fresca
100 g azúcar
pizca de sal
450 g harina de fuerza
60 ml mantequilla fundida
1 huevo

Elaboración:

En primer lugar preparamos la masa de arranque mezclando los 25 g de harina con 180 ml de leche y poniendo al fuego hasta obtener una papilla con textura de crema pastelera. Apartamos en un bol y dejamos enfriar por completo antes de empezar con la elabración final.

Una vez bien fría pasamos a elaborar la masa de pan hokkaido. En un bol ponemos la leche con la levadura y la diluimos bien. A continuación añadimos la masa de arranque bien fría y el resto de ingredientes y mezclamos con una cuchara. Dejamos tapado que empiece a fermentar y entonces lo ponemos en la nevera de 12 a 24 horas.








Una vez pasado ese tiempo en frío, sacamos de la nevera y dejamos que se ponga a temperatura ambiente.
Pasamos a mesa enharinada y pesamos la masa.



Como veis, la mía pesaba 1 kg, así que como hay que partirla en tres trozos iguales, en mi caso fueron porciones de unos 333 g.


Boleamos cada pieza y estiramos con un rodillo lo mas rectangular posible. Doblamos los laterales y los bordes hacia dentro y enrollamos en un sentido, haciendo algo así como un brazo de gitano. 





Hacemos lo mismo con las otras dos piezas y ponemos en un molde rectangular. Y dejamos fermentar hasta que doble su tamaño.



Pintamos con huevo batido y precalentamos el horno a 230ºC. En mi caso, como me pasa casi siempre, el molde se me quedó pequeño. 
Lo ponemos al horno, 10  minutos a 230ºC (si se dora en exceso, cubrirlo con papel de aluminio), después bajamos el horno a 170ºC y horneamos unos 30  minutos más.
Cuando esté cocido, lo sacamos del horno y dejamos templar antes de desmoldar, ya que está muy tierno.



Es un pan delicioso, no excesivamente dulce, muy apropiado para tostar en los desayunos o para usar como tosta en platos salados. Es muy parecido a las medias noches, que como sabéis están muy ricas tanto dulces como saladas. Además, se puede congelar y al sacarlo esta como recién hecho. Es un pan dulce tan fácil que casi cualquiera podría hacerlo aunque no tengáis mucha experiencia con masas levadas. Espero que os haya gustado y hasta la próxima.

lunes, 28 de mayo de 2018

Garbanzos con calamar


Hoy se celebra el día mundial de las legumbres y este delicioso plato de garbanzos con calamar es mi pequeño homenaje a las legumbres. En casa solemos tomarlas de diferentes maneras, en guisos como este plato que os traigo hoy, en ensaladas, como aperitivos, en definitiva, son tan versátiles y podemos tomarlas de maneras tan diferentes que no hay excusa para que entren a formar parte de nuestra dieta, al menos unas tres veces por semana. Y no solo hablamos de garbanzos, tenemos las lentejas en todas sus variedades, los diferentes tipos de judías, los guisantes o las habas. Tadas ellas deliciosas y con las que se pueden preparar deliociosos platos.
Abajo podeis ver una pequeña muestra de los diferentes tipos de legumbres, que nos aportan proteina vegetal de gran calidad y facilmente asimilable.

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Y ahora vamos con la elaboración.

Ingredientes:

400 g garbanzos cocidos
300 g de calamar limpio
1 cebolla
1 tomate
1 cucharada de pulpa de pimiento choricero
1 vaso de vino blanco
2 ajos
30 g almendras peladas
Perejil, pimentón, sal y aceite

Elaboración:

En primer lugar freímos los ajos y las almendras y reservamos. Majamos con perejil, pimentón y un poco de sal y reservamos hasta el final de la elaboración.


Ponemos aceite en una olla, yo siempre lo hago en mi olla de hierro, y rehogamos la cebolla. Una vez blandita, añadimos el calamar troceado y rehogamos hasta que no parezca que esta crudo.
Añadimos el tomate y la carne de pimiento choricero y damos unas vueltas.
Añadimos el vino y un vaso de agua o caldo y dejamos cocinar hasta que el calamar este tierno.




Añadimos los garbanzos y dejamos cocinar unos 8-10 minutos. Transcurridos este tiempo, añadimos el majado que preparamos al principio.



Dejamos cocer unos 5 minutos, rectificamos de sal y apartamos.


Pasamos a una fuente de servir y acompañamos con unas rebanadas de pan tostado.




Espero que os haya gustado este plato de legumbres, realizado especialmente para este día mundial. Hasta la próxima.

sábado, 26 de mayo de 2018

Pan dormio a mi manera


Después de unas tres semanas fuera del blog, no he subido ninguna receta desde el pasado 5 de mayo, vuelvo casi que con mas ganas. Y hoy os traigo una receta deliciosa, fácil de hacer y además, se puede congelar, lo que hace que podamos preparar de mas, congelar e ir sacando conforme se nos vaya terminando. Es un bollo muy tierno con un ligero aroma de limón y que podéis hacer tanto con azucar por encima como solos. Quedan muy ricos mojados en leche o con un poquito de miel, así que sin mas rollos, vamos a la receta. Y como ya empieza a hacer calorcito, la fermentación es mas rápida y se hacen en poco tiempo.

Ingredientes:

3 huevos
250 ml leche
125 g azúcar
100 ml aceite oliva
25 g levadura fresca
ralladura de limón
650 g harina (mitad de fuerza/mitad normal)

Elaboración:

Ponemos todos los ingredientes en el bol de la amasadora con el accesorio gancho y amasamos durante unos 8-10  minutos a una velocidad media. Dejamos reposar unos 5 minutos y volvemos a amasar otros 8-10 minutos ya a velocidad media-alta.
Una vez bien amasada, la pasamos a la mesa enharinada. Es una masa muy ligera a la que no debemos añadir mucha harina de la mesa. Boleamos ligeramente y pasamos a un bol engrasado con aceite.




Una vez bien haya doblado su tamaño, pasamos de nuevo a la mesa enharinada, desfogamos y cortamos en piezas de unos 90-100 g , boleamos y ponemos en la bandeja donde las vamos a hornear. Aplastamos ligeramente con la palma de la mano y dejamos doblar de tamaño.
Precalentar el horno a 180ºC y cuando esté caliente poner las tortas unos 15-20 minutos, con cuidado para no quemarlas.
Una vez cocidas, las sacamos del horno y en caliente las pintamos con agua y espolvoreamos con azúcar por encima.




Como se ve en la siguiente foto, es un bollo con una miga muy ligera y poco compacto. Además, como os he comentado, se puede congelar, así que aunque salgan unas seis tortas, no es problema, una vez bien frías, se envasan en bolsas de congelador y a congelar. No se nota nada cuando las sacamos.


Espero que os haya gustado y deciros que la próxima receta es de un pan dulce super fácil y sin amasado. Ya vereis como os gusta. Hasta la próxima.

sábado, 5 de mayo de 2018

Curry-Süppchen- Versionando a Alfons Schuhbeck



Un mes mas volvemos con las chicas de Cooking the Chef y con un chef europeo, del que no conocía absolutamente nada hasta el día de a newsletter, Alfons Schuhbeck, chef alemán que además de restaurador, es autor de libros de cocina y tiene su propio show de televisión.
A pesar de que no comenzó su carrera como cocinero sino en el mundo de las telecomunicaciones, pronto decidió que su carrera iba a dar un vuelco y recondujo su vida, transformándose en el cocinero que es en la actualidad.
En los años 80 consiguió la primera estrella Michelín y fue elegido cocinero del año en 1989. Además del show de televisión, ha escrito mas de 20 libros de cocina, es propietario de un catering, regenta una escuela de cocina y es el encargado de la alimentación del club de fútbol Bayern de Munich en sus desplazamientos.

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Es un chef apasionado de las especias y eso se nota en sus recetas. La dificultad que ha tenido el reto de este mes ha sido que las recetas que he encontrado han sido en alemán y tuve que tirar del traductor de google pero al final el resultado ha merecido la pena y vamos a incorporar esta receta al recetario de casa.

Ingredientes:

1 filete de pollo (contramuslo deshuesado)
2 rodajas de piña natural o en su jugo
1 calabacín
6 zanahorias
curry
tomillo
aceite
mantequilla
sal

Elaboración:


En primer lugar limpiamos el pollo y cortamos en trozos regulares, añadimos una cucharadita de curry y un poco de aceite, movemos y reservamos en frío unas 3-4 horas.
Limpiamos y cortamos las verduras, añadimos una cucharadita de curry, otra de tomillo y un poco de sal. Movemos y reservamos en frío el mismo tiempo.
Ponemos una cazuela con un poco de aceite y mantequilla a fuego medio, añadimos la verdura y rehogamos hasta dorarlas un poco. Añadimos agua hasta cubrirlas y dejamos cocer hasta que estén tiernas.
Una vez cocidas, le pasamos la batidora y trituramos. Pasamos por un chino, rectificamos de sal y añadimos un poco de leche evaporada o nata para suavizar la crema. Reservamos caliente.
Por otro lado, ponemos una plancha y hacemos el pollo y la piña, que nos quede bien dorado y hecho en su interior.
Preparamos unas brochetas de pollo y piña, ponemos la crema en un bol y adornamos con la brocheta.



Y ya esta listo para comer. Es una crema ligera y con un sabor a curry y tomillo muy sutil, lo que la hace muy agradable al paladar. Espero que os haya gustado, y si queréis ver lo que han elaborado el resto de mis compañeros de reto, solo tenéis que pinchar AQUÍ. Hasta la próxima.