miércoles, 23 de octubre de 2013

Bizcocho Bundt


Este es un bizcocho corriente, la recta es simple, pero toma su nombre del molde donde se hornea, que se llama molde Bunt. Yo me lo he comprado esta mañana y casi que sin desprecintarlo, ya lo he estrenado. Ultimamente solo hacía galletas, pero no, también hago bizcochos, panes y lo que se tercie. 
Mañana hago un curso de decoración de galletas con glasa, que es la parte que no domino. Las manualidades y yo nos llevamos fatal. A ver si logro aprender algo. Ya os contaré.
Bueno, y ahora a la receta.

Ingredientes:

4 huevos
250 g azúcar
120 ml  aceite de girasol
125 g requesón
300 g harina
1 sobre de levadura Hacendado (15 g)
pizca jengibre molido

Elaboración:

Separamos las caras de las yemas y estas se reservan. Poner las claras en la batidora y montarlas a punto de nieve. 
Añadir el azúcar y seguir batiendo. El secreto de este bizcocho esta en la esponjosidad de la batida de huevos.
Añadir las yemas, el aceite a hilo fino y mezclar bien. Añadir el requesón en trocitos y homogeneizar.
Tamizar la harina con la levadura y la pizca de jengibre. Tened cuidado con esta  especia, ya que da mucho sabor y si os pasáis, puede que el gusto sea un poco fuerte.
Engrasar el molde Bunt y precalentar el horno a 150ºC con aire. En un horno convencional a 160ºC.
Poner la masa en el molde e introducir en el horno caliente. Hornear a esa temperatura hasta que suba del todo, y entonces, bajar el horno a 130ºC (140ºC) para que se cueza bien por dentro. El bizcocho tarda casi una hora, depende un poco del tamaño del molde y del horno.
Cuando este cocido, sacarlo del horno y dejar reposar en el molde hasta que este tibio y desmoldar. Poner del revés para que se vean los surcos del molde y espolvorear con azúcar glas. 




Ahora que el tiempo se empieza a poner fresco, apetece un bizcocho como este para acompañar al café. Que lo disfrutéis y lo hagáis. Podéis hacerlo en cualquier molde, no hace falta uno como el mio. Hasta la proxima.

domingo, 20 de octubre de 2013

Avenitas de naranja


La verdad que el nombre es un poco raro, pero la receta está sacada de un libro en inglés y no logro dar con una traducción que me guste. Son una semi galletas sin leche ni huevos ni mantequilla, ricas en en avena y con naranja. En ingles se llaman "Low-fat orange oaties" y, a pesar de que su aspecto no es muy apetecible, os recomiendo que las hagáis porque son fáciles, bajas en grasas y están riquísimas.

Ingredientes:

175 g miel de naranjo
120 ml zumo de naranja
90 g copos avena tostados
115 g harina
115 g azúcar moreno
ralladura de naranja
5 g bicarbonato






Elaboración:

La miel que he sacado es de naranjo y la compré en Mercadona, pero sirve cualquier tipo de miel, a ser posible que sea buena. La avena la he tostado en una sartén hasta que se ponga dorada, pero supongo que también la podéis usar sin tostar. A mi me gusta la de la marca Quackers, porque no viene muy molida, pero sirve cualquiera.
Mezclamos en un cazo la miel con el zumo de naranja y lo ponemos a fuego lento unos 8 minutos desde que empieza a hervir.
Mezclamos la avena con la harina y la ralladura de naranja y disolvemos el bicarbonato en una cucharada de agua caliente. Lo mezclamos todo bien y le añadimos la mezcla de miel y zumo. Homogeneizamos la mezcla y dejamos enfriar un poco.

Mientras, preparamos la bandeja del horno con papel sulfurizado. Ponemos montoncitos de masa con ayuda de una cuchara y horneamos a 180ºC hasta que estén doradas. Tardan unos 15 minutos y al sacarlas del horno hay que dejarlas en la bandeja unos 10 minutos. Después las pasamos a otra bandeja plana. 
Se quedan un poco blandas, pero están muy ricas y lo mejor, es que son aptas para intolerantes a la lactosa y a la proteína del huevo.
Espero que las hagáis y las disfrutéis porque son sanas y se comen solas. De hecho, en casa casi no duraron, y eso que decían que les faltaba algo.
Hasta la próxima.

lunes, 14 de octubre de 2013

Galletas con glasa de caramelo


Estas galletas están sacados del libro que este verano me trajo mi hermana de Dublin. Ya en otra entrada os lo he mostrado. Son galletas de mantequilla como otras, pero están menos dulces y además antes de hornearlas se pintan con una mezcla de caramelo y yema. Se me quedaron un poco blandas, para cuando las repita les daré mas tiempo de horno, para que queden mas crujientes, Aun así, esta muy ricas y son fáciles de hacer.

Ingredientes:

200 g harina de trigo
75 g azúcar glas
130 g mantequilla
2 yemas
2,5 ml esencia de vainilla
pizca de sal







Elaboración:

No se si os dais cuenta, pero la mayoría de las galletas de mantequilla se hacen de la misma manera. Ponemos la mantequilla a temperatura ambiente en la batidora y añadimos el azúcar. Batimos hasta esponjarla. Añadir las yemas, la vainilla, la pizca de sal y mezclar bien. Añadir la harina tamizada y homogeneizar la mezcla. Sacar del vaso de la amasadora y guardar en la nevera hasta que se enfríe un poco.
Mientras esta en la nevera, preparamos la glasa para pintarlas. Ponemos en un cazo 50 g de azúcar con 20 ml de agua y hacemos un caramelo clarito. Cuando este hecho y fuera del fuego, añadirle con mucho cuidado, 50 ml mas de agua templada y mezclamos bien. Este paso hacedlo con mucho cuidado porque el caramelo puede saltar y quemaros. Dejar enfriar completamente y mezclarle una yema. Reservar.
Estirar la masa de las galletas con un rodillo. Ahora tengo un rodillo nuevo que me regalaron por mi cumple mis compis de "los divididos" y es una pasada. En otra entrada le haré una foto y la colgaré. También me regalaron un libro de masas y tengo que empezar a usarlo para los dulces. Se me acumula el trabajo, me voy a empezar a agobiar.
Bueno, me centro de nuevo en la receta. Estiramos la masa y cortamos las galletas con un cortapastas. Yo he usado uno rizado, pero hasta con el filo de un vaso nos saldría. Ponerlas en una bandeja con un papel de silicona y pintarlas con la glasa de caramelo y huevo.


Rayarlas con un tenedor y ponerlas al horno a 180ºC-190ºC hasta que se doren un poco. Yo las tuve unos 10 minutos, pero necesitarían unos 15. De todas formas, en mi casa se comen todo y les parecieron buenísimas.


Además, ayer celebramos el santo de los Eduardos y merendamos todos en casa y, así de paso, estrenábamos sofá. Hice una tarta de trufa y crema de vainilla que estaba muy rica y que hasta Carmen chica  probó.



Hasta la próxima entrada, que espero sea a lo largo de esta semana, pero como ya empezamos de exámenes, tengo menos tiempo. Pero siempre hay tiempo para hacer dulces, y mas ahora que seguro empieza el frío.

domingo, 13 de octubre de 2013

Pan de molde integral



Esta receta es una variante del pan de molde que hice en julio. La variante es que lleva harina integral y miel en lugar de azúcar, pero por lo demás, su preparación es igual. A mi me gusta mas ya que al llevar harina integral, tiene la cascarilla del trigo y es un poco mas sano, pero está igual de bueno. Y ahora a la receta.

Ingredientes:

250 g harina integral
250 g harina de trigo
150 ml leche
150 ml agua
25 g levadura fresca
9 g sal
10 g miel
50 ml aceite oliva



Elaboración:

Como ya comenté en la otra entrada, para este tipo de pan, necesitamos un molde con tapadera, pero si no lo tenemos, podemos hacerlo en un molde de plumcake, y sin tapar. No se nos quedará tan rectangular, pero si tendría la forma de la rebanada. 
Ponemos todos los ingredientes en la amasadora y mezclamos hasta obtener una masa fina y elástica. Como llevamos poco tiempo con la cocina nueva, aun no he comprado ni harina especial ni la levadura liofilizada, así que estoy usando la levadura fresca de Mercadona y harina de trigo normal, y sale muy rico.
Dejar reposar unos 10 minutos y poner en el molde que este encamisado con papel sulfurizado. Tapar y dejar fermentar hasta que doble.


Calentar el horno a 180-190ºC y hornearlo tapado unos 40 minutos. Os pongo una foto del interior del horno. No es muy buena pero así os podéis hacer una idea de como se hace.


Sacar del molde y dejar enfriar en una rejilla o tabla enrejada. Y ya esta listo para usarlo. Yo lo suelo comer para desayunar y lo que hago es rebanarlo y congelarlo en rebanadas. Por la mañana lo saco, lo tuesto y a comer. Y despues a la escuela, que ya ha empezado el curso y con el las prisas, los madrugones y las tareas. Pero vamos, con animo, podemos con ello. Hasta la próxima.


miércoles, 9 de octubre de 2013

Galletas rizadas con mermelada (para Antonio)


Estas galletas vienen de una receta de mi compañero de clase Antonio. El ya me dió la receta de las pastas de te y tanto esa receta como esta, salen muy bien y además, están de vicio.
Estas pastas son como pastas de té. Se hacen con una manga pastelera y se adornan con un poco de mermelada o con media guinda. Estas fueron las primeras, pero después hice para llevar a casa de mi suegro en Huelva, y estas ya si que si, eran pastas como las de las confiterías, muy ricas y crujientes.

Ingredientes:
250 g mantequilla
65 g almendra
113 g azúcar glas
1 huevo
30 ml leche
315 g harina
3 g sal
mermelada de fresa

Elaboración:
Trabajar la mantequilla a temperatura ambiente con la almendra, el azúcar y el huevo en una batidora con varillas hasta que se esponje la masa. La almendra la tenia entera y sin piel, y la trituré en la picadora, pero puedes comprar almendra en polvo.
Por otra parte se mezcla la harina con la sal y se tamiza sobre la mezcla esponjada anterior. Añadir la leche y seguir batiendo hasta que todos los ingredientes se integren bien en la masa. 
Pasar a la manga pastelera con una boquilla rizada y preparar las bandejas del horno. Estas se cubren con papel sulfurizado o con una plancha de silicona. Se hacen las pastas haciendo un circulo con la manga y se adornan por encima con la mermelada. Se pasan a la nevera y se mantienen en frío una hora. Esto se hace para que se endurezca la mantequilla y las galletas mantengan su forma en el horno.
Precalentar el horno a 190ºC con aire y poner las galletas unos 15 minutos o hasta que estén doradas. 
Se sacan y se ponen a enfriar sobre una bandeja.
Están riquísimas y al tener la almendra molida con la picadora, se le notan los trocitos de almendra, que para mi gusto, les dan un sabor mas bueno. Con esta receta se pueden hacer otro tipo de pastas de las que se encuentran el las confiterias con chocolate o piñones y de formas diversas, pero eso lo dejaremos para otra entrada.
Espero que las hagais y que os gusten.



lunes, 30 de septiembre de 2013

Pan de aceite



Este pan de aceite tiene el sabor del autentico pan de aceite e cuando eramos pequeños. Siempre que lo hago y tanto mi madre como el resto de comensales lo prueban parecen que vuelvan atrás en el tiempo. Además, su elaboración es sencilla y puede congelarse.

Ingredientes:

500 g harina de panadero o candeal
200 ml agua
10 g sal
25 g levadura fresca
100 ml aceite oliva virgen extra
6 g  matalauva



Elaboración:

En primer lugar poner el aceite en una cazo al fuego hasta que este caliente, pero sin hervir. Apartar del fuego y añadir la matalauva, dejando que infusione hasta templar el aceite. Cuanto mejor sea el aceite, mejor sera el resultado. El aceite que he utilizado en de "La almazara de Canjayar" virgen extra, que tiene cuerpo y sabor intenso.
Poner en la amasadora la harina, el agua, el aceite con la matalauva (podemos colarla si no queremos encontrarnos las semillas en el pan, aunque con ellas se queda mas autentico)., la levadura y la sal. Amasar hasta obtener una masa fina. 
Sacar del bol, y dejar reposar en forma de bola unos 15 minutos. 
Trocear en piezas de unos 200 g (si queremos bollitos) o dejar en piezas mas grandes. A mi particularmente, me gustan los bollos mas pequeños porque así puedo congelar los que me pueden, que no suelen ser muchos.
Dejar fermentar las piezas hasta que doblen y hacer unos picos con las tijeras justo antes de hornear.
Precalentar el horno a 180ºC con aire, ahora como el horno es nuevo, suelo hacer las elaboraciones con aire para ver la diferencia, y la conclusión inicial, es que necesitan menos temperatura, pero seguire probando.
Hornear unos 15-20 minutos o hasta dorar. Sacar y dejar enfriar. Tostados con jamón están de rechupete, o si no, que se lo digan a mi hijo.



El viernes pasado fue el cumple de mi ahijado, Martín, y le prepare la tarta, que fue de trufa y nata, con bizcocho ligero y cubierta de fondant con el escudo de la Unión Deportiva Almería. La foto de la tarta:


Y este domingo, Mar se fue a casa de su amiga Cris a dormir y le preparé unas galletas adornadas con fondant y unos cupcakes de crema de mantequilla con nutella.





Las galletas están hechas con la receta de galletas de mantequilla y los cupcakes con la receta de cupcakes de dulce de leche. 
Como veis, no paro de hornear. Voy a amortizar el horno a paso de gigante. Pero como poco, que sino, necesito muchas horas de gym , y con el curso, tengo menos tiempo.
Hasta la proxima.


lunes, 23 de septiembre de 2013

Cupcakes "pecado mortal" de chocolate


Es la primera elaboración en mi nuevo horno. Es casi igual que el anterior, solo que tiene ventilador. Los cupcakes están de pecado mortal, de ahí el nombre, ya que es chocolate a la enésima potencia, pero están riquísimas y uno de ellos bien vale el tiempo de gym que después hay que emplear para quemar tal cantidad de calorías.

Ingredientes para el ganaché:

245 g chocolate negro
200 ml nata para montar
42 g mantequilla
esencia de almendra





Elaboración:

Poner a calentar la nata y cuando rompa a hervir, añadirla sobre el chocolate troceado y mover hasta que este se funda. Añadir la mantequilla y la esencia de almendra. Integrar bien todos los ingredientes y reservar. Esta crema se puede guardar en la nevera y después usarse para rellenos de tarta tal cual o podemos montarla como si fuera nata y obtendremos algo parecido a la trufa para rellenos. Para esta receta no la pondremos en la nevera ya que queremos que este fría paro no muy dura.



Ingredientes para los cupcakes:

2 huevos
115 ml nata agria
80 ml aceite de girasol
20 ml miel de caña
20 g mantequilla
60 g azúcar
120 g harina
35 g cacao
1 sobre levadura
1/2 cucharadita de bicarbonato
40 g granillo de almendra
200 g chocolate con leche

Elaboración:

Añadir unas gotas de limón a la nata para cortarla y así conseguir la nata agria.
Mezclar en el bol de la batidora los huevos, la nata agria, el aceite, la miel de caña, la mantequilla y el azúcar. 
Tamizar la harina con la levadura, el bicarbonato y el cacao, e incorporar a la mezcla anterior hasta obtener una batida homogénea.
Añadir el granillo de almendra y el chocolate bien troceado.
Precalentar el horno a unos 160ºC con el ventilador y poner la masa en cápsulas de magdalenas. Yo he usado ,como siempre, los moldes de silicona individuales y las cápsulas de papel las pongo dentro. 


Hornearlas unos 20 minutos hasta que estén cocidas. Se comprueba con ayuda de una aguja de hacer punto que sea finita. Si sale limpia, entonces es que están listas. 
Se reservan hasta que se enfríen para poder ponerles la crema por encima.
Ponemos la crema en una bolsa de plástico y le hacemos un corte pequeño en una de las puntas. Poner de forma circular sobre los cupcakes.


Estos cupcakes se consumen a temperatura ambiente para que el chocolate del interior este casi fundido y la crema e adorno, este blandita y cremosa. Para conservarlos, hay que guardarlos en la nevera, pero como para consumirlos, están mejor a temperatura ambiente, podemos ponerlos unos 15-20 segundos en el microondas a potencia mínima.
A hacerlas y a disfrutarlas. Y como no, al gym de cabeza después de comerse una de ellas, que la operación polvorón está a la vuelta de la esquina.


viernes, 13 de septiembre de 2013

Nutty marshmallow chocolate squares


Por fin estamos en casa y aunque sigo sin cocina, con lo que supone eso (no hay horno ni hornilla), tengo tanto mono de dulces que en un libro que me trajo mi hermana de Dublin, hay un apartado en el que vienen una serie de recetas que no necesitan horno. Y aquí esta la primera. Son una especie de cubos de chocolate y muchos ingredientes variados que se mezclan y al endurecerse el chocolate, nos sale algo parecido al turrón. 
Como podéis observar, hemos sobrevivido a las obras de casa, aunque al final, terminamos con muy mala pata. Pero ya le han quitado la escayola a Eduardo y la verdad, es que la herida la tiene fenomenal. Creemos que tendremos cocina la semana que viene y mientras estoy escribiendo esta entrada, me están poniendo la mampara del baño. Esto va tomando forma. Y vamos a la receta que es lo que importa.

Ingredientes:

200 g galletas Digestive
90 g chocolate negro
130 g nubes
150 g nueces troceadas
90 g cerezas desecadas
50 g coco rallado
350 g chocolate con leche






Elaboración:

Trituramos las galletas con ayuda de un rodillo o en una picadora. Yo las he hecho con un rodillo, porque no encuentro la picadora.

Las ponéis en una bolsa y las aplastáis con ayuda del rodillo y reserváis. Por otra parte, se funde en el microondas los 90g de chocolate negro, con mucho cuidado de no quemarlo. Es fácil controlar la temperatura si el microondas se pone en la opción de descongelar, es mas lento pero mas seguro y se hace en intervalos de unos 20 segundos. Cuando pase ese tiempo, se saca y se mezcla, ya que el calor residual hará que se termine de fundir.
Mezclar este chocolate con las galletas y poner en un molde rectangular que hemos forrado con papel de hornear.


Reservamos y en otro cuenco cortamos pequeñas las nubes, troceamos las nueces y las cerezas y añadimos el coco. Mezclamos bien y reservamos. Fundimos los 350g de chocolate con leche (he usado un chocolate de Lidl que es nuevo y es muy cremoso) como os he explicado anteriormente y mezclamos bien con lo que teníamos reservado.


Ponemos sobre la base de galletas y tapamos con papel film. Ponemos en la nevera hasta que el chocolate se endurezca. 


Una vez esté frío, se corta en porciones cuadradas y se sirve, Esta riquísimo, pero es muy calórico, así que hay que tener cuidado que ya se aproxima la operación polvoron y luego vienen los arrepentimientos.




El corte es muy bonito y el sabor es original.  Espero que lo hagáis, sobre todo aquellos a los que os da alergia el horno. No necesita casi cocción, solo un poco de microondas y como acompañamiento del café, es una buena opción.

martes, 13 de agosto de 2013

Tarta de limón y merengue


Esta tarta de limón está muy rica ya que al ácido de la crema se le añade la suavidad del merengue. Aunque en las recetas de internet, suele ser merengue suizo (claras batidas a punto de nieve con azúcar), en esta ocasión, he utilizado merengue italiano que sale mas firme y además no se baja nada.
En esta tarta se han usado tres preparaciones, por un lado la base que es una masa quebrada, la crema de limón y el merengue. Ahora vamos a la receta y su elaboración. La he hecho en casa de mi madre ya que aun seguimos de obra. Ya parece que se le ve el final a esto, pero no paran de salir pequeñeces que hacen que nos estanquemos. Hoy, por ejemplo, están aquí los barnizadores, con lo que hay una olor a barniz por toda la casa que creo que al final  vamos a terminar todos colocados. 

Ingredientes para la base:

3 yemas de huevo
300 g harina
100 g mantequilla







Ingredientes para la crema de limón:

250 ml leche
70 g azúcar
40 g maicena
ralladura de dos limones






Elaboración:

En primer lugar se elabora la crema de limón ya que tiene que estar fría para ponerla en la base de la tarta. En este caso, la base no la vamos a cocer en blanco, que significa precocerla, rellenarla y terminarla en el horno.
Ponemos la leche en un cazo, reservando un poco para diluir la maicena y el azúcar. Añadir la ralladura de limón y cuando hierva, separar del fuego y dejar infusionar unos 15 minutos. Si no queréis encontrar los trocitos de la ralladura, se puede colar la leche y si aun queréis mas aroma y sabor a limón, usad esencia de limón. Volver a poner la leche al fuego y cuando hierva, añadir el resto de la leche con la maicena y el azúcar. Cocer hasta que espese a fuego lento para que no se pegue. Esta crema es una versión de la leche frita, ya que las cremas de limón que llevan huevo, a mi particularmente no me gustan. He probado varias recetas, y finalmente he dado con esta que si me gusta, ya que sabe a limón pero es suavita, no excesivamente ácida. Una vez cocida, dejar enfriar y mientras tanto, podemos hacer la base.
Para hacer la base, ponemos la harina con las yemas y la mantequilla en pomada en la batidora de varillas y amasamos hasta obtener una masa blanda. Esta es la receta de la masa quebrada, solo que en esta ocasión solo se usan las yemas, ya que las claras las necesitamos para el merengue. Con estas cantidades la masa es blanda y en lugar de extenderla con el rodillo, es mas fácil forrar el fondo y las paredes del molde con las manos.


Rellenamos con la crema de limón y reservamos, mientras preparamos el merengue italiano.
Vamos a usar las tres claras (unos 90 g), 200 g de azúcar y 50 ml de agua.
Se prepara un almíbar a hebra fuerte. Ya se que estos términos son un poco complicados, pero es un almíbar espeso. Ponemos el agua a cocer con 160 g de azúcar, dejamos que espese y tenemos cuidado de que no se nos queme. Mientras tanto, se montan las claras a punto de nieve con el resto del azúcar. Cuando estén bien firmes y el almíbar listo, añadimos este en hilo fino sobre las claras sin dejar de batir y continuamos batiendo hasta que se enfríen. Este merengue esta riquísimo y es muy parecido al de las confiterías. Además, lo mejor es que no se baja con lo que si lo usamos para adornar una tarta, esta nos durara bonita durante mas tiempo.
Cargamos la manga con el merengue y adornamos la superficie de la tarta haciendo rosetones.


Ponemos en el horno a 170ºC hasta que le merengue esté dorado y desmoldamos cuando este fría. También está mas rica cuando la hemos tenido un rato en la nevera.



Bueno espero que os guste y hasta la próxima, que no se cuando sera ya que nos queremos venir a casa la ultima semana de agosto, pero la cocina no me la instalan hasta la tercera semana de septiembre. Que de precocinados vamos a tomar esos días. Menos mal que Eduardo ya estará trabajando y por lo menos hará una comida en condiciones al día. Y gracias a que mi madre vive muy cerca y no solo hemos sido okupas este verano, sino que, vamos a ser invitados a comer unos días mas. Bueno, todo sea por dejar la casa como nueva.