domingo, 23 de marzo de 2014

Torrijas


Como ya os dije hace unos quince días, la siguiente entrega de dulces típicos de Semana Santa son las torrijas de leche. Hay otra variedad con vino y miel que gustan mucho por la tierra de Eduardo, pero son mas complicadas de hacer y además, aquí no gustan mucho. 
Estas torrijas son muy sencillas de hacer ya que el pan viene ya preparado para solo mojarlo en leche con azúcar (está aromatizado con canela y limón). Es un pan especial que se vende en Mercadona ya rebanado y aromatizado. También se puede congelar, así que podemos utilizar parte y congelar lo que nos quede. Yo lo he tenido congelado dos años y al sacarlo, estaba como si fuera fresco. Pero esta opción no es muy recomendable, solo para desmemoriadas como yo (la verdad es que se perdió en el congelador).
Yo aconsejo hacer pocas unidades, hoy he hecho 6 rebanadas, ya que están mas ricas recién hechas. El aceite que se utiliza se puede colar y guardar para la próxima ocasión y también se puede guardar el azúcar y la canela del emborrizado.
Y ahora a la elaboración, sencilla y fácil.

Ingredientes:

Pan para torrijas Mercadona
Azúcar
Leche entera








Elaboración:

Comenzamos calentando la leche con el azúcar y dejamos templar. El pan tiene gusto a canela y limón, pero si queréis se puede aromatizar la leche, es cuestión de que hagáis pruebas.
Mojamos las rebanadas en la leche templada y las ponemos en un plato sobre un papel absorbente. Hay que mojarlas bien por ambas caras, pero no demasiado ya que se pueden romper.



Se debe dejar una noche entera sobre el papel y hacer al día siguiente para que el pan esté bien tierno, pero si no tenéis tiempo, con un par de horas de reposo podría ser suficiente.
Ahora preparamos casi la misma parafernalia que para la leche frita.
Batimos un par de huevos hasta que estén espumosos, ponemos el aceite a calentar y un plato con papel absorbente para escurrirlas tras la fritura.
Después hay que pasarlas por azúcar y canela y poner en la fuente para servir.




Una vez las pasamos por azúcar y canela, se pasan a una fuente bonita y a comer. Templadas están muy ricas, yo las hice antes de comer y de postre se comieron cuatro de las seis. Las dos restantes caerán esta noche, que es lo ideal, hacerlas para comerlas en el día, ya que no están tan buenas al día siguiente.



Bueno, otra receta de Semana Santa. La próxima espero que sean roscos. Antonio me ha dado la receta de su madre y voy a probarla. Teniendo en cuenta que todas las recetas de galletas que me ha pasado han salido de vicio, es de suponer que con los roscos pasará lo mismo. Ya os contaré.
Hasta la próxima.

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