miércoles, 3 de julio de 2013

Pan de molde


Para hacer este pan de molde hay que utilizar un molde especial con tapadera, para que nos salga la forma típica de las rebanadas. En el IES Almeraya, hicimos pan de molde para torrijas y en cuanto que vi el recipiente, me enamoré. Lo encargué y, como en casa consumimos bastante pan de este tipo, rara es la semana que no lo utilizo. El pan no tiene el dulzor del pan "Bimbo", pero para mi gusto, está mas bueno. Sabe mas a pan y puede usarse para bocadillos, tostadas o para almorzar. Como no es corriente tener este cacharro, podéis hacerlo en un molde de plum cake y, aunque en la forma se asemejará a un pan ingles, el resultado será el mismo.

Molde con tapadera

Ingredientes:

500 g harina de trigo
150 ml agua
150 ml leche
8 g levadura liofilizada
10 g sal
5 g azúcar
40 g mantequilla




Elaboración:


Se amasa todo junto el la batidora con el accesorio amasador hasta que la masa sea homogénea. La sacamos del bol y la ponemos sobre una mesa enharinada formando una bola y la dejamos reposar unos 10 minutos. Como os daréis cuenta, la mayoría de los panes de los que tengo entrada, los pasos iniciales son similares (tiempos de amasado, reposo, etc.). Lo que varían son las terminaciones y los ingredientes.
Después de este inciso, que si me dejan, me enrollo y no acabo; preparamos el molde. Tenemos que engrasarlo y cubrirlo con papel sulfurizado, para evitar que se nos estropee el molde y no se nos pegue el pan.


Con la masa hacemos un cilindro del tamaño del molde y lo ponemos en este, presionando con las manos cuidadosamente para cubrir el fondo.


Dejamos fermentar hasta que aumente unos 2/3 la capacidad del molde en un lugar sin corrientes y templado. Precalentamos el horno a 190ºC y tapamos el molde.


En este caso, he pulverizado con agua y espolvoreado con semillas de chia, una vez fermentado.
Poner en el horno tapado durante 30-35 minutos sin destapar y sacar transcurrido ese tiempo. Este pan es muy fácil de hacer ya que al estar tapado, es difícil que se queme y si programamos el horno (el mio programa regular, pero en cuanto tenga el nuevo, ya veréis), casi que no hay que echarle cuentas.

Una vez fuera del horno, se destapa con cuidado y se desmolda cuando esté templado, para evitar que nos quememos y que se rompa el pan.




Como veis, sale muy cuadrado y muy rico. Podéis hacer diferentes mezclas de harina o enriquecerlo con semillas. En otra ocasión, lo haré así y podréis ver el resultado. El de centeno y nueces, esta riquísimo, pero lo vamos a dejar para otro día. 
Ya la próxima semana entran los albañiles en casa y trabajare desde casa de mi madre. Seguiré haciendo cosas, pero supongo, que a menor ritmo. De todas formas, antes de enterarnos, es septiembre y con ese mes, mi cocina nueva. Que ganas.

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