miércoles, 5 de abril de 2017

Bacalao con patatas


Un mes mas volvemos con el reto de Cooking the Chef, y tras unos meses complicadillos y un poco dificultosos, este mes de marzo nos vamos de la mano de Karlos Arguiñano, cocinero de la tele por excelencia, ya que aunque no fue el primero; como no recordar el estupendo programa "Con las manos en la masa" presentado por Elena Santoja, quizás Arguiñano es  uno de los mas duraderos en la parrilla televisiva, con lo que eso conlleva hoy en día, que somos muy de usar y tirar.
A mi particularmente me gusta mucho este cocinero ya que sus recetas son bastantes sencillas de elaborar y utiliza mucho producto de temporada fácil de encontrar en los mercados de cualquier ciudad, aunque esta sea pequeña. Además uno de sus libros, del que he sacado las recetas, fue mi primer libro de cocina propio, regalado por mi madre justo antes de mi boda.

Resultado de imagen de el menu de cada dia de Karlos arguiñano

De este libro es de donde he sacado las recetas para este reto, que como yo lo utilizo bastante a menudo, he elegido recetas ya probadas y reprobadas en casa, donde gusta mucho la cocina rica, rica y con fundamento de este chef. Y sin mas dilación, vamos a por esta receta de patatas con bacalao, muy apropiado para estas fechas de Cuaresma en las que nos encontramos.

Ingredientes:

2 patatas grandes
400 g bacalao fresco (se puede usar  desalado, pero yo prefiero el fresco)
1 cebolla
2 ajos
caldo de pescado
colorante/cúrcuma
1 huevo
harina
1 cucharada de salsa de tomate
perejil picado
sal

Elaboración:


En primer lugar cortamos la cebolla pequeña junto a los ajos y la ponemos a rehogar con un poco de aceite. Una vez este bien rehogada, añadimos las patatas peladas y cortadas en rodajas gruesas. Damos una vueltas y añadimos las especias. Incorporamos el caldo y dejamos cocer hasta que las patatas estén tiernas, aproximadamente unos 20 minutos.
Mientras se cuecen las patatas preparamos el bacalao. Si es fresco, se toman las piezas de bacalao limpias de espinas, se salan ligeramente y se rebozan en huevo batido y harina, y se fríen ligeramente.
Las sacamos de la sartén y las ponemos sobre papel absorbente.
Una vez que las patatas estén tiernas, añadimos las piezas de bacalao y la salsa de tomate y dejamos hervir unos 5 minutos, moviendo la cazuela para trabar la salsa. Apartamos del fuego y añadimos el perejil picado y ya podemos servir.




Como se ve en las fotos es un guiso de patatas con bacalao, muy rico, de los de mojar pan, así que os recomiendo que lo incorporéis a vuestro recetario de Cuaresma. Espero que os haya gustado y como siempre, pinchando aquí, encontrareis el resto de participantes del reto, que sera elevado por el cocinero. Hasta la próxima.

lunes, 3 de abril de 2017

Cuarto Mallorquín


Como preludio de la Semana Santa y antes de comenzar con roscos, pestiños y demás, os traigo un bizcocho llamado Cuarto Mallorquín, muy sencillo de hacer, muy esponjoso y además apto para celiacos e intolerantes a la lactosa. La receta original se elabora con fécula de patata, pero aquí no he podido encontrarla, por lo que he sustituido esta fécula por harina de maíz y de arroz. Es un bizcocho de sabor muy parecido a lo melindres o bizcochos de soletilla, cuya única dificultad está en la elaboración , ya que se requiere una batidor de varillas potente para montar tanto claras como yemas. Pero antes de dar mas pistas, vamos con la elaboración.

Ingredientes: (para un molde rectangular de 18 cm)
6 huevos
175 g azúcar
124 g harina de maíz y arroz (62+62)






Elaboración:

En primer lugar separamos claras de yemas y montamos las claras a punto de nieve fuerte. Podemos añadirle unas gotas de limón para que se queden mas firmes. Reservamos y precalentamos el horno a 170ºC.


Ponemos las yemas con el azúcar en la batidora y  montamos hasta que casi triple su tamaño y se blanqueen las yemas. Esta operación nos llevará unos 10 minutos, ya que el secreto de la esponjosidad de este bizcocho está en el correcto punto de montaje de claras y yemas.


Una vez bien montadas las yemas, añadimos las harinas tamizadas y mezclamos bien, pero de forma suave con ayuda de una espátula. Debemos intentar que no se baje el volumen de yemas y que no nos queden grumos de harina.



Come veis, la mezcla sigue casi con el mismo volumen.
A continuación, incorporamos parte de las claras sobre la mezcla de yemas y vamos mezclando con movimientos envolventes hasta integrar las claras. Añadimos el resto de claras y repetimos la misma operación hasta que se nos quede una batida esponjosa y bien mezclada.



Preparamos un molde rectangular engrasado y forrado con papel de hornear para evitar que se nos pegue el cuarto. Añadimos la batida de bizcocho y alisamos la superficie con ayudadde una cuchara. En mi caso, con estas cantidades, me salió el bizcocho y 4 magdalenas grandes.


Horneamos unos 30 minutos a 170ºC, y comprobamos si esta bien cocido con ayuda de una aguja de hacer punto.


Sale muy subido en el molde, pero después se baja un poco. Hay que dejarlo en el molde hasta que este casi frío, ya que si lo queremos desmoldar caliente, se nos va a romper. En las paginas donde encontré esta receta, dicen que se arroja al suelo caliente y en el molde para asentarlo, pero yo no lo hice, no me fiaba😆.

Una vez desmoldado, se corta en porciones cuadradas y se espolvorea con azucar glas.





Es un bizcocho muy fino y super esponjoso. Tiene un paladar especial, debido al tipo de harinas que se uilizan en su elaboración y además no se pone duro, puedes conservarlo unos 4-5 días en una caja tapada y está casi como el primer día. Espero que os haya gustado y hasta la próxima.


lunes, 27 de marzo de 2017

Plum Cake


Hoy traigo un pastel muy tradicional, pero que curiosamente he preparado en pocas ocasiones y este fin de semana me decidí a hacerlo y para encontrar una receta no estuve investigando por Internet, sino que busqué en un libro de cocina que me dio mi madre, fue su primer libro de cocina, editado en 1967 y que contiene unas recetas que son una delicia leer. Y allí que me fui a buscar, y por supuesto, encontré la receta del plum cake y casi 300 mas, consejos para ser una anfitriona de lujo, para alimentar bebes, etc. Vamos una joya que de vez en cuando me gusta ojear, ya que sus recetas son estupendas. Este libro y las 1080 recetas de Simone Ortega, ambos heredados, fueron mi ayuda en mis primeros pasos en la cocina y aun hoy en día, sigo muchas de sus recetas. Las paginas están amarillas, los cantos casi sueltos, pero yo les tengo un cariño especial.

Resultado de imagen de la cocina de hoy rosario cifuentes

Y ahora vamos  a la elaboración.

Ingredientes:

3 huevos
110 g mantequilla en trozos y fría
125 g harina 
125 g harina espelta (se puede hacer usando toda de trigo)
10 g impulsor
125 g azúcar moreno
1 naranja
75 g pasas sultanas
75 g cerezas deshidratadas
75g ciruelas pasas sin hueso
50 ml coñac

Elaboración:

En primer lugar ponemos las pasas, las cerezas y las ciruelas (cortadas en cuartos) en un bol con coñac y dejamos macerar unas 2 horas o así.
Ponemos los huevos en la batidora con el azúcar y la ralladura de naranja y montamos como para un bizcocho normal.
Una vez bien montados los huevos, añadimos la mantequilla en trocitos y que esté un poco fría. Y batimos bien con las varilla hasta que se integre del todo. En principio parece que se corta y la mantequilla queda como a trocitos, pero se sigue batiendo y finalmente veremos como se integra del todo.
Añadimos la mezcla de harinas y el impulsor y seguimos batiendo, quedando finalmente una masa muy espesa.


Escurrimos la fruta y la añadimos a la masa, integrándola en el plum cake con ayuda de una espátula.



Preparamos un molde rectangular forrando el fondo con papel vegetal y engrasando las paredes.


Mi molde era mas ancho de lo que suelen ser este tipo de moldes, pero el otro que tengo es mas largo y no quería hacer un plum cake muy grande, ya que aun estamos solos y tardamos mucho en comerlo.
Precalntamos el horno a 170ºC y ponemos el plum cake unos 45 minutos o hasta que esté bien horneado, siempre teniendo en cuenta, que si se empieza a dorar en exceso, debemos bajar la temperatura del horno.
Una vez bien cocido, lo sacamos del horno y dejamos templar antes de desmoldar. Templado, desmoldamos y ponemos en una fuente para servir.





Este es un bizcocho mas duro, no demasiado esponjoso pero que se puede conservar varios días guardado en una caja, ya que no se pone duro y está muy rico para merendar. Así que a la espera de las recetas de Semana Santa, cuya elaboración empezaremos la semana que viene, este plum cake es una dulce idea para las meriendas. Hasta la próxima.

lunes, 20 de marzo de 2017

Pastel turco


Ayer se celebró el día del padre y en casa preparamos un delicioso pastel turco de yogur, receta de Gordon Ramsay y muy sencillo de hacer. Solo hay que tener la precaución de repararlo con antelación ya que debe enfriarse en el horno. Pero en unas tres horas, podéis estar degustando este estupendo pastel, que además va calado con almíbar de limón y no es muy dulce, con lo que para este tiempo primveral donde ya empezamos a cuidarnos es muy apropiado.
Esta receta lleva pocos ingredientes y en su elaboración se parece mucho al pastel japonés de queso, tanto en la elaboración como en el sabor. Aunque este pastel turco, al llevar almíbar de limón tiene un sabor mas ácido. Pero ambos son igual de ricos.
Y ahora vamos con la elaboración.

Ingredientes:
4 huevos
100 g azúcar morena
45 g harina
7 g impulsor químico
400 g yogur griego sin azúcar
Ralladura y zumo de un limón





Elaboración:

Separamos yemas de claras y reservamos estas últimas.
En un bol montamos las yemas con el azúcar. Incorporamos la ralladura de limón, el zumo y el yogur, mezclando bien con ayuda de una batidora con varillas.
Incorporamos la harina junto al impulsor, tamizados en forma de lluvia sobre la mezcla de yemas, y mezclamos bien.


Reservamos la mezcla de yemas y procedemos a montar las claras a punto de nieve firme.


Una vez montadas vamos a verter la mezcla de yemas sobre las claras en tres veces para que no se bajen en exceso. Mezclamos con ayuda de una lengua de silicona.


Precalentamos el horno a 160ºC y preparamos un molde de 18 cm de diámetro, forrando las paredes y el fondo con papel vegetal.


Vertemos la batida en el molde y damos unos golpes ligeros para alisar la superficie.


Ponemos a hornear, de 45 minutos a una hora. El tiempo depende del molde, a mayor altura, mayor tiempo de horneado. De todas formas, un vez pasados los 45 minutos, podemos pinchar para comprobar si esta bien cocido. Sube mucho mientras está en el horno, pero a lenfriarse, se baja. Es lo normal, así que no os preocupeis.


Una vez bien cocido, apagamos el horno y con la puerta entreabierta, dejamos que se enfríe del todo en el horno antes de desmoldar.


Mientras se enfría, preparamos el almíbar de limón con 60 g de azúcar, la misma cantidad de agua y el zumo y la ralladura de un limón, y dejamos cocer hasta obtener un almíbar espeso. Hay que tener mucho cuidado, ya que es muy poca cantidad de gua y se os puede quemar. Es preferible hacerlo a fuego lento y no dejar de vigilar.

Pasamos a un fuente de servir y vertemos el almíbar sobre el pastel, dejando que se empape bien.





Como se ve en las  fotos, el almíbar va calando el pastel, que queda con textura como de flan. También se puede tomar sin el almíbar, simplemente espolvoreando con azúcar glas, aunque en casa tenemos limones ecológicos de unos amigos y hay que aprovechar para hacer este tipo de cosas. Espero que os haya gustado y que lo hagáis, es muy sencillo y esta muy rico. Hasta la próxima.

lunes, 13 de marzo de 2017

Muffins de quinoa


Hoy os traigo una receta que seguro os va a encantar, unos muffins, que no dejan de ser unas magdalenas, mas grandes y con tropezones. Estas en particular, llevan quinoa, que es una semilla muy de moda actualmente, arándanos y zanahoria. Y el resultado es muy especial, ya que son unos pastelitos, no muy dulces, con una textura húmeda que lo hace muy jugosos, y especialmente ricos para los desayunos tardíos del fin de semana; acompañados de algo salado, fruta y un buen café, son un reconstituyente ideal para cuando se sale el sabado noche y el domingo se amanece con resaca.
Y ahora os voy  poner en antecedentes de lo que es la quinoa y de como ha pasado a formar parte de nuestra alimentación. La quinoa es una semilla, pero con características únicas ya que se consume como un cereal o legumbre. Su valor calórico se encuentra en forma de  hidratos complejos, pero también aporta casi 16 gramos de proteínas por cada 100 gramos y 6 gramos de grasas en igual cantidad de alimento, destacándose la presencia de ácidos omega 6 y omega 3. También se destaca su alto aporte de fibra, siendo en su mayoría fibra de tipo insoluble como poseen las semillas.
Si nos referimos a los micronutrientes, en la quinoa destaca el contenido de potasio, magnesio, calcio, fósforo, hierro y zinc entre los minerales, y vitaminas del complejo B en cantidades apreciables y vitamina E con función antioxidante.
El modo de empleo de la quinoa es muy sencillo, se hace un lavado previo de las semillas, frotando las mismas suavemente con las manos, bajo el agua, y en un colador de grano fino, ya que al ser semillas pequeñas, podemos desperdiciar parte de ellas. Posteriormente hervimos como si fuera arroz, por espacio de 15 a 20 minutos o hasta que se abra la semilla, colamos y listo para usar en ensaladas, como parte de un postre  o como nuestra imaginación nos dicte. También se pueden añadir a las paellas junto al arroz o a los guisos de legumbres.
Y ahora, vamos a nuestra elaboración.

Ingredientes:
190 g harina
75 g azúcar moreno
9 g impulsor
250 g quinoa cruda
2 zanahorias ralladas
75 g arándanos
1/2 cucharada de semillas de lino
1 huevo
150 g yogur blanco
5 g bicarbonato sódico

Elaboración:

En primer lugar cocemos la quinoa tal y como nos indique el fabricante. Colamos y reservamos.
Mezclamos todos los ingredientes sólidos, harina, azúcar, impulsor, quinoa, zanahoria, arándanos y semillas de lino.




 Mezclamos bien y añadimos el huevo, el yogur y el bicarbonato.



Una vez bien mezclados los ingredientes, ponemos en cápsulas de papel o como en mi caso, en moldes reutilizables de silicona. Llenamos hasta 2/3 de la capacidad y ponemos un poco de azúcar por encima.



Calentamos el horno a 180ºC y horneamos unos 20-30 minutos, bajando la temperatura del horno transcurridos unos 15 minutos para que no se doren mucho por encima. Tardan en hacerse ya que es una masa muy húmeda.





Bueno y aquí tenéis las fotos del resultado y del interior de estos muffins. Son diferentes tanto en sabor como en textura, y yo os recomiendo que los probéis, ya que están muy ricos y son un acompañamiento muy apropiado tanto para un desayuno tardío como para una merienda cena, donde se puede integrar tanto lo dulce como lo salado. Hasta la próxima.