miércoles, 18 de diciembre de 2013

Panettone


Este es un dulce típico de la Navidad en países como Italia, pero gracias a la globalización podemos encontrarlo aquí también. Yo solía comprarlo antes de la Navidad, pero este año me he decidido a hacerlo. Aunque esta receta si es un poco mas complicada, si sois mañosos con las masas, es una elaboración larga pero no muy difícil.

Ingredientes para la masa madre:

125 g harina
100 ml agua
5 g levadura seca
La noche anterior ponemos en un bol estos tres ingredientes, mezclamos bien y reservamos en la nevera.
Para usarlo al día siguiente, lo debemos sacar de la nevera unas 3-4 horas antes de utilizarlo. El aspecto que debe tener es el que aparece en la foto, una masa con burbujas.


También podríamos hacer una esponja con esas mismas cantidades, pero creo que es un método mas complicado y el resultado varía poco.
Ahora vamos a hacer el panettone en si. Yo tardé unas cuatro horas, así que, un poco de paciencia, que el resultado es muy bueno.

Ingredientes:

Masa de la noche anterior
250 g harina
5 g levadura seca
75 g azúcar
100 g mantequilla
1 yema
1 huevo
50 ml leche
100 g pasas
50 g nanraja y limón confitados.


Elaboración:

En la batidora con el accesorio amasador, poner todos los ingredientes excepto la fruta y la masa del día anterior. Amasar un poco y añadir la masa. Seguir amasando hasta que obtengamos una masa no muy blanda pero que se nos despegue de las manos. Quizás sea necesario añadir un poco mas harina, pero hacedlo con cuidado, ya que si os pasais, la masa estará dura y no sera un dulce esponjoso. Añadir la fruta e integrarla bien en la masa.


Dejar fermentar hasta doblar y desgasificar (amasar de nuevo ligeramante). Mientras esté fermentando, preparamos el molde. Como no tengo un molde lo suficientemente alto, lo que hice fue que un molde de aro lo forre de papel con objeto de aumentar su altura.


Ponemos la masa dentro del molde y dejar fermentar hasta que triplique su altura. Yo empecé a hacerlo con ayuda de una lámpara infrarroja, pero al final, para acelerar el proceso, lo  puse en el horno a 50ºC. Medía unos 4 centimetros y llegó hasta 10. Daba casi miedo de lo alto que estaba.


Desde la ventana del patio esa luz da una impresión rara, pero la fermentación es muy importante y con esta lámpara es muy fácil controlar este paso en plan casero. La lámpara es del Lidl y creo que costo unos 10€.
Cuando este lo suficientemente alto, se hornea a unos 170ºC con cuidado que no se nos queme. Si veis que se dora en exceso, bajadle un poco el horno. Sería conveniente pintarlo con una yema y hacerle un corte en forma de cruz antes de la segunda fermentación. Es para que salga de color bonito y tenga mas copete. De todas formas, a mi me salió riquísimo y para repetir, así que antes de nochebuena caerá alguno mas.




Bueno, la próxima serán las galletas de jengibre que es una tradición que proviene del norte de Europa, pero que yo también intento implantar aquí. En principio entre amigos y familia lo voy consiguiendo. Hasta la próxima entrada.

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