lunes, 17 de junio de 2013

Corona de manzanas y canela



Esta corona de manzana es un homenaje a la literatura escandinava que tantas tardes de buena lectura me está proporcionando. Hace como dos años, coincidiendo con el boom de Millenium, descubrí a Camilla Läckberg y Äsa Larsson. Son dos escritoras nórdicas de novela policíaca que me han enganchado a este tipo de literatura. Mi primera incursión en este tipo de novela escandinava vino de la mano de Henning Mankell y su novela "La quinta mujer", hace unos 10 años. Después de leerla, descubrí a su protagonista Wallander y al igual que me sucedió con Donna Leon y el comisario Brunneti, he leído y releído todas sus historias.  En las novelas escandinavas, los protagonistas suelen tomar bollos de canela y manzana, así que al descubrir esta receta, pensé en ellos y decidí hacerla. El resultado es muy bueno, ya que no es un dulce muy empalagoso y con el café está muy rico. Es mas apropiada para el invierno, pero este tipo de dulces casi que están ricos en cualquier época del año.

Ingredientes:

450 g harina 
5 g sal
8 g levadura liofilizada
25 g azúcar blanca
1 huevo
150 ml leche templada
75 ml agua templada
175 g azúcar moreno
5 g canela molida
3 manzanas
4 cucharadas de leche evaporada
25 g mantequilla

Elaboración:

Poner la harina en un bol con la sal, la levadura y el azúcar. Añadir el huevo, la leche y el agua y amasar en la amasadora hasta que tengamos una masa fina y elástica.
Sacar la masa, hacer con ella una bola y dejar reposar unos  10 minutos para que se relaje un poco.



Mientras la masa se relaja, se pelan las manzanas y se cortan en cuadraditos (por supuesto sin pepitas), las ponemos en un cuenco con 60 g de azúcar moreno y la canela y movemos bien para que todos los trozos se impregnen de esta mezcla.
Estiramos la masa sobre una mesa enharinado con ayuda de un rodillo hasta obtener un rectángulo. Ponemos las manzanas en unos de los lados largos del rectángulo y enrollamos como si fuera un brazo de gitano.




A continuación, engrasamos un molde de corona y lo reservamos.












Cortamos porciones del rollo de unos dos dedos hasta terminar con el y desechamos los extremos. Después disponemos en el molde anterior, unas sobre otras de forma que completemos el molde. Mi molde es de 26 cm y con la cantidad de la receta, es suficiente para completarlo.

Ahora dejamos fermentar la corona hasta que doble de tamaño. Yo suelo esperar hasta que llega al filo del molde.






Precalentar el horno a 190ºC y hornear la corona durante unos 20 minutos. debe quedar dorada pero no quemada. Reservamos en el molde caliente hasta que se enfríe un poco y entonces desmoldamos y reservamos hasta enfriar completamente.

Mientras se enfría, prepararemos el glaseado. Para ello ponemos en un cazo, el azúcar moreno que nos quedaba (95 g), la mantequilla y la leche evaporada. Se puede usar nata en lugar de la leche, pero prefiero no usar la nata. Por eso de la operación bikini. Ponemos a fuego lento hasta que se disuelva el azúcar y dejamos reducir un poco. Después, la echamos con ayuda de un cacillo sobre nuestra corona, con lo que le damos brillo y mejoramos su aspecto. Solo el aspecto, porque de sabor ya estaba buenísima antes.

Bueno, espero que os guste.


Esta receta la he sacado del primer libro que tuve sobre pan. A mi me encanta porque tiene unas recetas fáciles de seguir y que además suelen salir. Os pongo la foto por si alguno estáis interesados. Yo lo he regalado en varias ocasiones y ha gustado mucho.




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