domingo, 15 de mayo de 2016

Gai Pad Metmamuang (pollo con anacardos)-Cocinas del Mundo


Este mes en el reto Cocinas del Mundo, tenemos como blog anfitrión al blog Acibecheria, y el país elegido ha sido Tailandia. Después de visitar dos países europeos en mis primeros retos, esta vez hay que volar lejos de nuestras fronteras, hacia Oriente, a un país con una gastronomía diferente a la nuestra, pero que en casa gusta un montón, con lo que hemos disfrutado cocinando y degustando. 


La gastronomía tailandesa es conocida por ser picante, especiada y por mantener un equilibrio en el uso de los cinco sabores fundamentales en cada uno de sus platos, o en general en todas sus comidas. Estos sabores son: picante, agrio, dulce, salado y amargo.
Aunque popularmente es considerada como una cocina única en todo el país, lo cierto es que es más preciso describirla como la gastronomía correspondiente a las cuatro regiones principales de Tailandia. Cada una de estas regiones comparte además platos similares a los de países vecinos. Los currys del sur, por ejemplo, hacen uso de la leche de coco, mientras que en los platos del nordeste incluyen a menudo zumo de lima.
La comida tailandesa es también conocida por el uso de especias y hierbas frescas, así como la salsa de pescado. Es una cocina muy popular en otros países, sobre todo en Australia, Nueva Zelanda, Gran Bretaña, Estados Unidos o Canadá.
El plato elegido para el reto de este mes ha sido una elaboración con pollo y anacardos, un poco picante y muy sencilla de realizar. Lleva ingredientes fáciles de encontrar en nuestros supermercados y se hace rápido. Solo hay que tener la precaución de marinar el pollo unas 4-5 horas para que coja mas sabor.

Y ahora vamos con la elaboración.

Ingredientes:

600 g pollo deshuesado (pechuga o contramuslos)
100 g anacardos fritos y salados
1/2 cebolla en juliana
1 ajo
1/2 pimiento rojo
2 cucharadas salsa de soja
1 cucharada de maicena
1 cucharadita salsa chile picante + 2 cucharadas salsa de soja + 2 cucharadas salsa de ostras + 1 cucharada azúcar moreno + agua

Elaboración:


En primer lugar troceamos el pollo y ponemos a marinar con la salsa de soja y la maicena durante unas 4-5 horas.
Preparamos la salsa con la soja, el chile, la salsa de ostras, el azúcar y un poco de agua y reservamos.
Ponemos una sartén con un poco de aceite y salteamos el pollo hasta dorar. Sacamos y reservamos.
En esa misma sartén, doramos los anacardos y apartamos.
Ponemos una sartén o wok con un poco de aceite y salteamos los ajos muy picados, la cebolla y el pimiento rojo.
Añadimos el pollo y los anacardos junto con la salsa y dejamos reducir un poco.
Apartamos y servimos en una fuente. Y ya esta listo para comer. Un plato rápido de elaborar, ligero y sano.




En casa nos ha encantado y lo hemos servido con arroz jazmín, que queda muy aromático y va muy bien con este tipo de elaboraciones.
Bueno, ya estamos de vuelta de nuestro viaje, pero tenemos la maleta preparada para el próximo destino. Buen viaje y hasta la próxima.

martes, 10 de mayo de 2016

Hornazo Manchego-Reposteras Europa


Volvemos al reto Reposteras por Europa, y esta vez estamos de aniversario, en concreto, celebran el segundo aniversario del reto. Y para ello han decidido que los participantes visiten España, pero de una manera un tanto peculiar. Debíamos visitar una comunidad autónoma vecina a la nuestra. Yo vivo en Andalucía, región que limita con tres comunidades, Extremadura, Castilla-La Mancha y Murcia. Después de investigar, y de comprobar lo rica que es la repostería en estas comunidades, me he decidido por un hornazo manchego.
El hornazo es un dulce manchego que se consume en el llamado día del hornazo, que se celebra un domingo después al de Resurrección. Hay quien dice que sus orígenes se remontan al siglo XVI, cuando los clérigos insistían en que los fieles celebrasen la Resurrección de Cristo. Fue una costumbre que se extendió por Sierra Morena y por todo el Campo de Calatrava.
Los no creyentes dicen que es una tradición mucho más antigua que se debe a que la Pascua coincide con el Equinocio de primavera, de ahí que se coloquen huevos en el hornazo como símbolo del resurgir de la vida.
Yo no he colocado huevo en el mio, pero me ha quedado de vicio, crujiente por fuera, con una corteza dorada, y muy tierno por dentro, de hecho, por el tamaño, pensé en congelar la mitad, pero no hubo tiempo, se acabó antes de darnos cuenta.
Y ahora vamos con la elaboración.

Ingredientes (prefermento):
75 g harina
100 ml agua
15 g levadura fresca 

Elaboración:


Mezclamos la levadura con el agua templada y la diluimos bien.
Ponemos la harina en un bol, le incorporamos la mezcla anterior y mezclamos con ayuda de una cuchara y reservamos, en la nevera una noche entera, y si queremos hacerlo mas rápido, lo ponemos al calor de la cocina o al sol.

Ingredientes:

Prefermento
300g harina
30 ml aceite oliva
10 g matalauva
2 huevos
80 g azúcar
10 g levadura fresca

Elaboración:


En primer lugar calentamos el aceite y cuando esté caliente, apagamos el fuego y añadimos a matalauva y dejamos enfriar, tapado con un plato.
Ponemos los huevos con el azúcar y montamos como para un bizcocho.
Añadimos el aceite (podéis colar la matalauva y no añadirla) con la matalauva y mezclamos bien.
Ponemos el prefermento en la mezcla anterior.
Finalmente, añadimos la harina y amasamos hasta que tengamos una masa que se despegue de la pared de la amasadora.
Pasamos a la mesa y dejamos reposar 10 minutos antes de pasar a un bol engrasado, donde fermentaremos el hornazo.
Dejamos fermentar hasta que doble su tamaño.
Desgasificamos y cortamos en dos porciones con las que haremos dos piezas. Hacemos dos bolas y pasamos a la bandeja donde las hornearemos.
Dejamos fermentar de nuevo hasta casi doblar su tamaño, pintamos con huevo batido y espolvorearmos con azúcar antes de hornear.
Calentamos el horno a 170ºC y horneamos unos 20-25 minutos. Si vemos. que se dora rápido, bajamos la temperatura del horno a 150ºC y aumentamos unos 5 minutos el tiempo de cocción.



Como se puede observar, el alveolado de la miga quedó muy bien. Además, no esexcesivamente dulce, por lo que es ideal para acompañar tanto un desayuno  o merienda como para servirlo con jamón para una cena ligra y sana. Es una receta para repetir y de hecho, la tuneé un poco y elaboré unas tortas finitas que también estaban muy ricas.


O sea, una receta muy versatil con diferentes terminaciones. Espero que os haya gustado y os animéis a elaborarla. Hasta el próximo viaje, que espero nos lleve a un pais europeo con una amplia carta de recetas dulces. Ya tengo la maleta lista. Hasta la próxima.

lunes, 9 de mayo de 2016

Cookies de melaza


A pesar de que con los retos del mes ya voy servida, ya que salgo a receta por semana, estas cookies me enamoraron desde que las vi en una revista. Son sin gluten, sin huevo ni leche, aptas por tanto para celiacos, veganos, intolerantes a la lactosa o al huevo y están muy ricas. Además, no llevan azucares refinados, sino que están elaboradas con melaza o miel de caña. Son fáciles de hacer y admiten variantes, así que no se le puede pedir mas a una receta dulce. Bueno, que engorden poco, y estas no son muy light, pero si muy sanas.
Voy a intentar subir mas recetas al mes independientes de los retos, pero no siempre lo consigo ya que si no es por una cosa, es por otra y al final me voy liando. Pero, aquí va esta receta, que ha quedado muy rica.

Ingredientes: 
*las cantidades es por tazas (no importa el tamaño de esta, solo respetar la misma medida siempre)
2 tazas de harina de almendras
1/2 taza de harina sin gluten (yo he usado de espelta)
5 g levadura química
5 g canela
1/4 taza de coco rallado
1/2 taza de nueces picadas
1 1/2 tazas de melaza o miel de caña (podéis usar miel)
5 ml vainilla

Elaboración:

Ponemos todos los ingredientes sólidos en un bol y mezclamos bien con ayuda de una espátula.


Añadimos los líquidos y mezclamos hasta obtener una masa un poco pegajosa pero compacta.


Guardamos en la nevera un par de horas para que nos sea mas fácil moldear las galletas.
Cuando las sacamos de la nevera, preparamos una bandeja de horno con papel vegetal y encendemos el horno a 170ºC.
Nos manchamos las manos con harina sin gluten y hacemos unas bolitas con ayuda de una cuchara. Ponemos en la bandeja y aplastamos con la mano un poco.


Ponemos en el horno durante 15 minutos y cuando las sacamos, dejamos templar unos 10 minutos antes de poner en una bandeja para que se enfríen totalmente.
Quedan blanditas al salir del horno, pero frías, quedan muy crujientes.




Debido a la melaza, quedan con un sabor a tostado muy rico y con un color dorado muy apetecible.
Espero que os hayan gustado y os animéis a hacerlas. Hasta la próxima.

jueves, 5 de mayo de 2016

Bacalhau à Braz


Un mes mas volvemos con el reto Cooking the Chef y un nuevo cocinero, esta vez internacional, del otro lado del océano, Argentina, aunque es tan viajero y tiene unos orígenes tan diversos, que casi podría decirse que que su cocina no se limita a su país de origen, sino que abarca recetas de casi toda América del Sur y como no, cocina europea, sobre todo portuguesa.

Chakall, el chef latino que conquista al mundo gracias a su efervescente personalidad

Chakall un chef diferente a todos los que había visto con anterioridad, de hecho yo no lo conocía. Aun así, me resulta muy estimulante participar en este tipo de retos, ya que aumento mis conocimientos sobre diferentes chefs, tanto nacionales como internacionales, y sobre sus cocinas.
En cuanto empecé a investigar sobre Chakall, descubrí que es reconocido internacionalmente gracias tanto a sus programas de cocina como a sus libros, dejando aparte, claro está, sus restaurantes de Portugal o Alemania.
De entre los vídeos que nos recomendaron en la newsletter, en casa nos pirramos por el bacalao, y como este cocinero tiene restaurante en el país vecino, mi idea fue buscar una receta de bacalao. Solo encontré una y como parecía sencilla y con pocos ingredientes, me decanté por ella, después e consultar en casa. Mis comensales, o sea, mi familia, son los primeros que opinan sobre el plato elegido. Y ha sido todo un éxito. Muy sencilla de hacer, puedes dejar casi todo preparado y terminar momentos antes de sentarte a la mesa, 

Y ahora vamos con la elaboración.

Ingredientes:

300 g migas de bacalao en su punto de sal
1 cebolla
2 dietes de ajo
2 patatas
4 huevos
150 ml nata
aceite
perejil picado (para adornar)

Elaboración:


En primer lugar pelamos y cortamos las patatas en bastones y freímos en abundante aceite calientae hasta que estén doradas.
Sacamos a un plato con papel absorbente y reservamos.
Pelamos la cebolla y cortamos en juliana.
Pelamos y picamos lo ajos.
Ponemos en una sartén antiadherente un poco de aceite y hacemos la cebolla y los ajos hasta que estén bien pochados.
Añadimos las migas de bacalao. Podéis usar, como en mi caso, bacalao en su punto de sal y en forma de migas, o comprar bacalao salado y desarlarlo en casa. A mi me sale fatal, y por eso prefiero el que ya esta listo para consumir.
Una vez hecho el bacalao, es decir, cuando el agua que suelta se consuma, añadimos las patatas reservadas y los 4 huevos batidos. Movemos bien y dejamos hacer a fuego medio.
Cuando los huevos estén medio cuajados, se añade la nata y bajamos el fuego, para terminar de hacer. Vamos moviendo poco a poco para que se nos quede cremoso y suelto.
Una vez este listo, lo pasamos a una fuente y espolvoreamos con perejil picado. Y consumimos de inmediato, ya que,caliente está mucho mas rico.




La verdad es que la pinta es estupenda, y es muy fácil de hacer. A nosotros nos ha encantado y gracias a este reto, otro plato mas para repetir. Desde que estoy con vosotros, he de reconocer que mi recetario ha ido creciendo, no solo por las recetas que elaboro, sino por todas las maravillosas recetas que elaboran el resto de participantes, que son infinitamente mejores que la mía. Así que, no me queda mas que desearos feliz recopilatorio y nos vemos el mes que viene. Hasta la próxima.




sábado, 30 de abril de 2016

Albóndigas veganas-Reto Cocinillas


De nuevo nos encontramos con Lorraine Pscale y el reto Reto Cocinillas-Lok@s por Lorraine, y este mes toca salado. Elegir este plato ha sido duro, ya que los votantes estaban repartidos entre este plato y los huevos a la escocesa. Yo por mi parte, voté a los huevos, pero finalmente se eligió por mayoría estas albóndigas veganas elaboradas con garbanzos.


De entrada, como en casa tenemos poca experiencia con la comida vegana, no vamos mas allá del hummus, tapenades o cualquier otra cosita sencilla, en cuanto comenté el plato a elaborar, me miraron como si me hubiera vuelto loca y me dijeron que no pensaban probar, que era un plato raro y que los experimentos, para la cocinera, así que no me quedo otra que preparar poca cantidad, solo para un tapeo.
Y, aunque me prometí que solo yo iba a probar el plato, como tengo poca voluntad, dejé que lo probaran para que me dieran su opinión, y me quedé sin albondiguillas. Vamos, que con todos los peros que les habían puesto al plato, luego resultó ser una delicia, picantito, con las albóndigas muy tiernas y ricas. A este publico casero les voy a dar para el pelo, ya no les enseño mas la receta, cierro la cocina, elaboro y ellos a probar, que si no me lían.
Y ahora vamos con la receta.

Ingredientes:
Albóndigas:
300 g garbanzos cocidos (yo use del cocido)
sal
1 ajo
media cebolla
5 g pimentón
un poco de leche
pan rallado
Salsa:
5 g comino molido
5 g cúrcuma
30 g semillas de calabaza
150 g tomate triturado
5 g salsa de chile picante
50 ml vino blanco
Cerezas deshidratadas 

Elaboración:

Como vengo haciendo ultimamente, antes de pasar a a explicación de la elaboración, os pongo un collage con fotos del proceso para que lo visualiceis mejor.


En primer lugar tenemos que cocer los garbanzos o utilizar garbanzos en conserva. A mi gusta mas usar garbanzos cocidos en casa, y cuando pongo cocido, añado de mas y los congelo. De esta manera, puedo preparar hummus casero que a mi hija le encanta.
Ponemos en la picadora los garbanzos, la cebolla y el diente de ajo y trituramos hasta obtener una pasta.
Lo pasamos a un bol y le añadimos la sal y el pimentón y mezclamos bien. Yo he añadido un poco de leche porque se me quedó muy espeso.
Añadir tres cucharadas de pan rallado y mezclar bien. Hacer bolitas con ayuda de las manos.
Preparar una sartén con aceite y cuando esté caliente empezar a freír las albóndigas, moviendo con suavidad que se rompen fácil. Dorarlas un poco y sacarlas sobre papel absorbente. Reservar mientras hacemos la salsa.
Para la salsa ponemos una sartén con un poco de aceite y añadimos la cúrcuma, el comino y las pipas de calabaza y rehogamos bien.
Añadimos el tomate triturado y la salsa de chile (si lo queréis picante) y dejamos hacer. Añadimos el vino blanco y reducimos un poco la salsa. Yo no he añadido sal porque, para mi gusto, no le hace falta, pero si al probarla, la encontráis sosa, añadir sal antes del vino. Dejamos hacer unos 3-4 minutos.
Incorporamos las albóndigas y las cerezas (Lorraine utiliza dátiles, pero yo no tenía) y dejarlas en la salsa unos 5 minutos, moviéndolas con mucho cuidado que se pueden romper.
Servir caliente acompañado de arroz o pasta, ah, y de un buen pan, que la salsa está de mojar pan.




Una vez mas, se puede comprobar que las recetas que esta cocinera realiza, son sencillas en su elaboración, lo que nos ahorra tiempo, pero a la vez, muy trabajadas en sabores, ingredientes y presentación, lo que las hace aptas para comidas con invitados.
Aquí os dejo el enlace con tod@s l@s participantes del mes de abril.
https://www.facebook.com/notes/reto-cocinillas/participantes-reto-abril-2016/1085629521479612
Yo esta vez preparé poca cantidad, pero prometo repetirla para todos mis comensales. Nos vemos el mes que viene visitando el mundo dulce de Lorraine Pascale. Hasta la próxima. 

lunes, 25 de abril de 2016

Vasitos de pomelo y yogurt-Reto Alfabeto dulce


Logo Reto Alfabeto Dulce Cook the cake
Nos encontramos de nuevo ante una nueva edición del reto Alfabeto Dulce, esta vez con variaciones en su dinámica ya que se ha terminado con la primera temporada y la segunda se presenta con novedades, un ingrediente principal y un secundario que deben estar integrados en la receta elegida.

Al descubrir los ingredientes de este mes, Lady Fingers o bizcochos de soletilla y pomelo, he estado dando vueltas a la elaboración a realizar, pero una vez me aclaré las ideas, estas fueron fluyendo en dirección correcta y el postre elegido ha sido todo un éxito en casa, para repetir.
Lo mas difícil, a mi modo de ver, era integrar el pomelo, así que me lancé al mercado por si observándolos, me daban alguna idea. Y así fue, se me encendió la bombillita y me decidí por integrar el pomelo en el postre en forma de mermelada. Elegí pomelos amarillos, azúcar morena y, tachan, tachan, mermelada de pomelo lista para usar.
A estas alturas, no sabia como la integraría, pero con las tostadas está de vicio.
Después vi que hacer los bizcochitos era muy fácil, y me puse manos a la obra. Y el resto, hasta montar el postre fue pan comido. Tengo la yogurtera de Lidl, y tenía yogures cremosos en marcha, así que ya solo quedaba poner manos a la masa y empezar a montar el postre.
En primer lugar, elaboré la mermelada de pomelo.

Ingredientes:
2 pomelos amarillos (600g limpios)
300 g azúcar moreno.

Elaboración:


Mezclamos los pomelos limpios con el azúcar y dejamos reposar unas 5-6 horas para que esta se disuelva antes de cocinar.
Ponemos al fuego y cuando comience a hervir, bajamos el fuego y cocemos hasta que se reduzca a la mitad el líquido que suelta la fruta.
Una vez cocido, pasamos por la batidora, y dejamos templar.
Envasamos en botes de cristal y tapamos, dejando enfriar del todo antes de guardar en la nevera.


Sale amarillita, con un sabor muy rico a pomelo, no muy dulce, pero a mi me ha gustado mucho y en las tostadas con aceite, está especialmente buena. Muy recomendable.

Ahora vamos con la preparación de los Lady Fingers.

Ingredientes:
2 huevos
50 g azúcar
50 g harina

Elaboración:


Precalentamos el horno a 180ºC mientras elaboramos nuestros bizcochitos.
Separamos claras de yemas y ponemos las claras a montar a punto de nieve. Cuando estén casi listas, añadimos la  mitad del azúcar y montamos bien firmes.
Montamos las yemas con el resto del azúcar hasta que estén blanquecinas.
Añadimos las yemas montadas sobre las claras y mezclamos con ayuda de una espátula.
Añadimos la harina tamizada y mezclamos bien para evitar grumos con una espátula haciendo movimientos envolventes para evitar que se bajen las claras.
Preparamos la bandeja de horno con un papel vegetal y cargamos una manga pastelera con una boquilla redonda.
Disponemos los bizcochos en el papel haciendo tiras separadas entre ellas para que al hornear no se nos peguen.
Espolvoreamos con azúcar glas y pasamos al horno unos 8-10 minutos.
Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre la  bandeja del horno. Templados, separamos del papel y pasamos a una bandeja hasta que se enfríen del todo. Después podemos guardar en una caja de lata. Yo los dejé al aire para que se secaran bien, ya que los quería duros para aportar textura al postre.


Y ahora vamos a montar el postre.

Necesitamos 1 yogurt natural cremoso (casero o tipo griego) con o sin azúcar (si no lleva se la añadimos) para cada dos copas, mermelada de pomelo y los Lady Fingers.


Ponemos los bizcochos troceados en el fondo del vasito.
Añadimos una cucharada generosa de mermelada de pomelo.
Cubrimos hasta la mitad con el yogurt (unos 75 g), terminamos con un poco mas de mermelada y rematamos con un bizcochito.
Dejamos enfriar en la nevera unas 2 horas y ya está listo para comer.




La verdad es que no solo tiene buena pinta, sino que están muy ricos y es un postre muy fácil de hacer, ya que se puede utilizar cualquier tipo de mermelada comprada, es si, que sea de calidad; los bizcochos también se encuentran en cualquier super y el yogurt natural es algo muy común. Así que no hay excusa para no lanzarse a preparar estos vasitos con los que dejareis a vuestros comensales con la boca abierta.


Nos vemos en el siguiente reto del  Alfabeto Dulce, a ver con que dos ingredientes nos sorprenden. Hasta la próxima.

lunes, 18 de abril de 2016

Muffins de chocolate y centeno


Buenas a todos. Con esto de los retos da la sensación que este blog está perdiendo un poco su esencia, que era la de hacer elaboraciones dulces, sencillas y resultonas para que las podáis hacer en casa, y ahora parece que solo me dedico a los retos. Pero no es así, ni mucho menos. Llevo un mes de abril un poco liado, entre campeonatos de volei y viajes, y por esa razón, solo han aparecido las recetas de los retos, pero he ido haciendo e investigando en varias elaboraciones que os iré detallando en sucesivas entradas.
Ahora vamos con unos muffins de chocolate y centeno que no llevan azúcar refinada, sino que están endulzados con miel. Las cantidades que os pongo de miel, si os gusta mucho el dulce, queda un poco escasa, pero tanto en casa como en los ensayos del teatro, gustaron tal cual. Si preferís hacerlos mas dulces, incorporáis mas miel o añadís azúcar moreno, os dejaré las equivalencias para que no os liéis.
Y ahora vamos con la elaboración, si os gusta innovar y las recetas diferentes, os aconsejo que intentéis hacerlas.

Ingredientes:
100 g harina de centeno
80 g harina trigo (normal o integral)
60 g cacao puro sin azúcar
8 g levadura química
2 huevos
160 ml leche de soja
110 g miel (para mas dulces poner 150 g miel o 150 g azúcar moreno)
110 ml aceite girasol




Elaboración:

Ponemos todoslos ingredientes solidos en un bol y mezclamos bien.
Ponemos todos los ingredientes líquidos juntos y batimos con las varillas hasta que tengamos una mezcla homogénea.
Añadimos los solidos en tres veces, integrando bien entre vez y vez.


Precalentamos el horno a 170ºC y preparamos una bandeja de cupcakes con cápsulas de papel.
Rellenamos con ayuda de un dosificador de helados hasta 2/3 de la capacidad de la cápsula.


Horneamos unos 15-20 minutos hasta que al pinchar con una aguja, esta nos salga limpia.


Dejamos templar en la bandeja y después pasamos a una taba hasta que se enfríen del todo. Pasamos a un plato de servir y listas para degustar. Son unos muffins de cacao y centenos, ricos en fibra, con miel y muy buenos para tomar en el desayuno. Además aguantan muy bien la congelación, así que si los hacéis, podéis congelar y sacar conforme las vayáis terminando.





Espero que os haya gustado esta entrada. Tengo varias recetas en espera, así que supongo que estaré de vuelta prontito. Hasta la próxima.