lunes, 11 de mayo de 2015

Estrella de crema de cacao


La estrella que hoy traigo al blog la había visto por internet hace mucho tiempo, pero como los niños están fuera de casa este año y además, coinciden poco, aun no la había elaborado.
Consiste en un brioche relleno con crema de cacao, Nutella, Nocilla o similar, y no solo la pinta, sino que estaba de buena, que creo no la repetiré hasta que vuelvan, ya que no es muy adecuada para la operación bikini.
Esta semana hemos tenido aquí a Edu ya que se ha celebrado el Campeonato de España de Voley juvenil, que ha finalizado con la victoria de nuestro equipo, Mintonette Almería. Ha sido un campeonato espectacular, tanto de juego como de emociones y resultados. Nuestros niños han trabajado y luchado por la victoria, sin rendirse en ningún momento, dándolo todo por llevar a su equipo a lo mas alto, y finalmente lo consiguieron. Con una grada repleta de afición, como una marea roja, jugaron una final de infarto que nos hizo sufrir y vibrar. Enhorabuena a los campeones y a su entrenador, con un equipo así, esta victoria no sera la última.
Y ahora vamos a lo que vamos, que es la elaboración.

Ingredientes:


400 g harina
1 huevo
80 g mantequilla
80 g azúcar moreno
120 ml leche
5 g levadura seca
Bote de crema de cacao


Elaboración:


Ponemos en la amasadora todos los ingredientes excepto la crema de cacao y amasamos hasta conseguir una masa homogénea que sea fácil de trabajar.
Pasamos a un bol engrasado y dejamos fermentar hasta casi doblar su tamaño.
Desgasificamos la masa y dividimos en cuatro porciones iguales.


Hacemos una bola con cada una de ellas y estiraremos la primera con un rodillo dándole forma redonda. Para que quede bien, vamos midiendo con un plato llano y recortamos el sobrante.


Cubrimos la masa con crema de cacao, pudiera ser necesario templarla en el microondas y extendemos con ayuda de un cuchillo. Como se ve en la foto, al estirarla, ya la he puesto sobre la bandeja de horno, ya que cuando se rellena es difícil de manejar.


Vamos poniendo las capas restante de masa, todas cubiertas con la crema excepto la de arriba.


Marcamos el centro con un vaso estrecho y dividimos en cuatro partes.


Cada cuarto se divide en cuatro partes, respetando el círculo central.


Ahora cada porción la retorcemos sobre si misma dos veces. 


Unimos los extremos de dos en dos, de forma que se nos quede en forma de estrella. Y dejamos reposar una media hora o así, para que la masa se relaje y no se contraiga en el horno.


Horneamos a 180ºC hasta que se nos quede dorada y la sacamos del horno. Tardará unos 15-20 minutos.



Y ya está lista para comer. Es mejor comerla templada para que la crema de cacao esté casi derretida. Esta riquísima y si tenéis niños en casa, es una buena opción para la merienda.
Hasta la próxima.

domingo, 3 de mayo de 2015

Tarta ligera de mandarina


Para celebrar el día de la madre he decidido reinterpretar el postre de Jordi Bordas, falsa mandarina. La idea me la dio el programa 4 de MasterChef, donde los concursantes debían realizar este postre, que es muy complicado. Yo lo que he hecho es reinterpretarlo a mi manera. He eliminado el interior de chocolate y lo he transformado en tarta, con el resultado que veis arriba. Con estas modificaciones, he simplificado la ejecución y la he aligerado al eliminar la mouse de gianduia. Además, en lugar de un bizcocho de con harina de frutos secos, he usado un bizcocho ligero aromatizado con naranja. 
Ahora vamos con las diferentes elaboraciones que lleva esta tarta. A pesar de parecer laboriosa y difícil, os aseguro, que es sencilla de hacer. Solo es cuestión de organización.

Ingredientes (bizcocho):

2 huevos
50 g harina
50 g azúcar
ralladura de naranja





Elaboración:

Estas cantidades son para un molde de 18 cm y obtendremos dos discos de bizcocho que serán la base y una de las capas de nuestra tarta.
Separamos claras y yemas y ponemos mitad de azúcar en cada una de ellas.
Montamos las claras a punto de nieve bien firmes. Montamos las yemas y juntamos con ayuda de una espátula con movimientos envolventes para evitar que se bajen las claras.
Añadimos la harina tamizada y mezclamos bien pero con mucho cuidado.


Preparamos un molde y cubrimos la base con papel vegetal.


Ponemos la batida de bizcocho y damos golpes suaves para alisar la superficie.
Horneamos en horno precalentado a 200ºC durante 8-10 minutos.
Sacamos de horno y cuando esté templado, desmoldamos y reservamos.



Ingredientes (gelatina de mandarina):

1 l zumo de mandarina
20 g gelatina neutra







Elaboración:


Para esta gelatina he utilizado zumo de mandarina natural que compré en Lidl, pero también se puede encontrar en Mercadona.
Ponemos la gelatina en agua fría para hidratarla y preparamos el zumo.


Calentamos la mitad del zumo hasta casi romper a hervir y una vez fuera del fuego, le vamos añadiendo el resto de zumo. De esta forma, conseguiremos una temperatura de unos 50ºC, con la que disolveremos bien las hojas de gelatina.
Añadimos de una en una y bien escurridas las hojas de gelatina y las disolvemos bien.
Preparamos un molde de 18 cm o menos y cubrimos la base con papel film.


Añadimos 750 g de la preparación anterior y guardamos en la nevera hasta que se gelatinice.


Con los 250 g restantes, los guardamos para glasear la superficie de la tarta.

Ingredientes (mouse de mandarina):

500 ml nata
100 g azúcar
250 g yogur blanco
250 g zumo de mandarina
10 g gelatina neutra




Elaboración:


Hidratamos la gelatina en agua fría.
Ponemos los yogures en un bol y homogeneizamos.


Calentamos el zumo hasta que humee y apartamos del fuego.
Mezclamos con el yogur y homogeneizamos bien. Añadimos la gelatina bien escurrida y disolvemos. Reservamos esta mezcla.


Ponemos la nata a montar y cuando esté casi montada, añadimos el azúcar. Batimos un poco mas, pero no montamos del todo.


Mezclamos ambas preparaciones de poco en poco, añadiendo la nata sobre la mezcla de zumo y yogur. Seria conveniente hacerlo en tres veces.


Una vez bien mezclada, nos disponemos a montar la tarta.

Montaje de la tarta:


Cubrimos la base de un molde desmontable de 18 cm con papel de aluminio y fijamos con el aro. 


Ponemos un disco de bizcocho y ajustamos bien.


Recortamos la gelatina de mandarina como a unos 15 cm de diámetro y ponemos centrada sobre la base de la tarta.


Encima de esta, colocamos el segundo disco de bizcocho también con un diámetro de 15 cm.


Ahora añadimos la mouse de mandarina con ayuda de un cucharón con mucho cuidado, evitando dejar huecos. El molde que he utilizado es de 10 cm de alto, y he llenado casi hasta arriba, ya que mi idea es una tarta alta.
Hay que rellenar con mouse hasta casi la superficie y dejar como 4-5 mm para poder glasear la tarta.


Guardamos en la nevera o en el congelador.
Al día siguiente, calentamos el resto de gelatina de mandarina en el microondas, lo suficiente para que podamos manejarla.


Añadimos la gelatina, que con el frío de la tarta se cuajará enseguida. Si no está muy firme el glaseado, lo ponéis de nuevo en la nevera hasta el momento de servir.


Con ayuda de un cuchillo de punta redonda, quitáis el aro y pasáis a un plato bonito y a disfrutarla.


Es una tarta fresquita para estos calores que están haciendo y además vistosa, con lo cual es muy adecuada para celebrar el día de la madre. Yo la he adornado con mandarinas confitadas para que quede mas bonita, pero solo es un adorno, tal cual también se quedaría bien.



Como aun no hemos comido, no la he cortado, pero en la entrada de la semana que viene, os pondré una foto del corte.
Feliz día de la madre y hasta la próxima.

lunes, 27 de abril de 2015

Merengues


Lo que hoy os traigo son tres elaboraciones diferentes con base de merengue francés (el de siempre con claras y azúcar), pero diferentes terminaciones. Una de ellas es unas tartaletas de merengue, unos falsos macarons y una galletas tipo midnight cookies, pero con diferente proporción de ingredientes.
Estas recetas son útiles para aprovechar claras de huevo sobrantes. Algunas veces, en determinados postres utilizamos solamente las yemas (cremas inglesas, natillas o cremas del estilo) y las claras, como pueden congelarse, se guardan y a veces me encuentro en el congelador con 6 u 8 claras. Podemos usarlas para hacer nubes, pero si no hay niños en casa, lo mejor es usarlas para estos merengues. Están muy ricos y duran muchísimo, exceptuando las tartaletas, así que esas serán las primeras en comerse. No hagáis muchas, ya que están muy ricas recién hechas, al paso de los días, el merengue se va secando y ya no están tan apetitosas.
Y ahora vamos con las elaboraciones. En primer lugar, hice el merengue y lo dividí en tres partes iguales.

Ingredientes (merengue):

9 claras pasteurizadas (Mercadona)
450 g azúcar









Elaboración:

Ponemos en el bol de la batidora con las varillas de montar las claras. Comenzamos a batir y cuando estén casi montadas, añadimos el azúcar en tres veces. Continuamos batiendo hasta obtener un merengue firme que haga picos.
Yo he utilizado claras pasteurizadas, pero podéis usar frescas ya que al ir al horno, no vamos a tener problemas de contaminaciones.


Separamos en tres boles iguales y nos preparamos para hacer nuestros postres. Cada bol debe tener como unos 250 g de merengue.

TARTALETAS DE MERENGUE


Ponemos en una bandeja de horno unas tartaletas de las que venden hechas (podemos hacerlas nosotros, ya os enseñaré como en otro post) y preparamos la manga pastelera con una boquilla rizada.



Cargamos la manga y dosificamos sobre las tartaletas hasta hacer una montañita de merengue intentando rellenar bien la base. Podemos poner una base de mermelada y después poner el merengue.


Ponemos en el horno a 170ºC hasta que se doren los merengues. Sacamos y dejamos enfriar. Y ya están listos para comer. ¿Fáciles, verdad?




FALSOS MACARONS


Tengo ganas de hacer macarons de verdad, pero mientras tanto, me conformo con los falsos.
Ponemos unos 200 g de harina de almendra en el segundo bol de merengue y mezclamos con mucho cuidado para que no se nos baje.


Mezclamos bien y cargamos una manga con boquilla redonda. 


Dosificamos en una bandeja de horno cubierta de papel de hornear en forma circular, haciendo pequeños montoncitos. Damos unos golpes a la bandeja para aplanarlos un poco y dejamos reposar unos 10 minutos.
Ponemos en el horno a 180ºC hasta que se doren (unos 10 minutos). Los sacamos del horno y templados los pasamos a una bandeja hasta que se enfríen.




También fáciles y resultones y además, duran un montón.

MIDNIGHT COOKIES


Para estas galletas, que según un amigo son eco-friendly, ahora os lo explico, necesitamos la tercera parte del merengue, 100 g de guindas, 90 g chocolate troceado, 100 g de coco rallado y 100 g harina de almendras.


Lo mezclamos todo con cuidado y hacemos bolitas como pelotas de ping-pong.



Y ahora la explicación de eco-friendly. Para hacer estas galletas se aprovecha el calor del horno tras usarlo. O sea, hacemos las tartaletas y los falsos macarons y a continuación ponemos en el horno las midnight cookies y lo apagamos y esperamos hasta que el horno esté completamente frío. Será entonces cuando nuestras galletas estén listas para comer. También duran mucho, así que a hacerlas y comerlas de poco en poco.






Han tenido mucho éxito tanto en casa como en el ensayo del teatro. La verdad es que están muy ricas y es una forma sencilla de aprovechar claras de huevo. Espero que os haya gustado y hasta la próxima.