miércoles, 8 de noviembre de 2017

Magdalenas de espelta y avena al toque de canela


Hoy seguimos con los experimentos en materia de la repostería y hoy le ha tocado a las harinas, con estas magdalenas de harina de espelta y avena, con panela y canela, que han salido muy buenas. La verdad es que cambiar de harinas lo único que nos hace es que a veces hay que aumentar la proporción de líquidos si usamos una harina como la de centeno, y también, que nos cambia la textura del bizcocho, pero no suelen salir apelmazados, sino que aun llevando harinas integrales, la textura es muy esponjosa, por eso es conveniente cambiar y experimentar con diferentes ingredientes, ya que de esta manera acostumbramos a nuestro paladar a diferentes texturas y sabores, con lo que ampliamos nuestra memoria gustativa.

Y ahora vamos con la elaboración de estas magdalenas. Algunos me preguntáis donde conseguir estas harinas y los diferentes azucares y he de deciros que las encontráis facilmente en Mercadona o Carrefour, que son los supermercados que yo suelo frecuentar.

Ingredientes:

3 huevos
175 g panela
1 cucharadita de canela
60 ml leche
190 ml aceite girasol (o de oliva suave)
110 g harina espelta
100 g avena  molida o harina de avena
15 g impulsor

Elaboración:

Ponemos en el bol de la batidora los huevos con la panela y batimos con las varillas hasta que duplique su tamaño. Se podría hacer a mano, pero salen mucho mas esponjosas si las hacemos con la batidora.
Incorporamos el aceite a hilo fino mientras seguimos batiendo. Añadimos la leche y mezclamos bien.
Mezclamos las harinas con el impulsor y con la canela y esta mezcla la incorporamos a la batida anterior en tres veces. Una vez homogénea la batida de las magdalenas, calentamos el horno a 175ºC y preparamos una bandeja de cupcakes con cápsulas de papel. Yo he utilizado unas cápsulas de Ikea que son altas y estrechitas en el fondo, pero podéis usar cualquier tipo de cápsulas de papel.
Llenamos hasta tres cuartos de su capacidad, espolvoreamos con azúcar y ponemos en el horno unos 15-20 minutos, hasta que estén bien cocidas, con cuidado de no dorarlas en exceso.



Como veis, el interior se ve bastante jugoso. Y el color dorado del interior es debido tanto al salvado de la harina de espelta como a la panela, que es un azúcar de color caramelo que además aporta un aroma muy particular a estas elaboraciones.


Espero que os haya gustado y os animéis a hacer experimentos, casi siempre suelen salir buenos, aunque no siempre están muy bonitos, pero en ese caso los dejáis para consumir en casa y listo, que es lo que hacemos aquí con aquellos experimentos fallidos. Hasta la próxima.

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